La comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición

¿Verdad – Justicia – Reparación –
Garantías de no repetición?

Brigadier General (RA) Jaime Ruiz Barrera

El reciente comunicado del Comité de Escogencia del llamado Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR), mediante el cual se crea la “Comisión de la Verdad”, en desarrollo del punto relativo a la agenda de negociación sobre víctimas del conflicto, ha generado muchas dudas y quizás, más preguntas que respuestas frente a la selección definitiva de sus cuestionados integrantes.
El objetivo principal de esta poderosa Comisión, según nos fue anunciado, es el de “contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido y al reconocimiento de responsabilidades ante las víctimas del conflicto, con el propósito de evitar su repetición, y buscar sobre bases firmes, la reconciliación y la construcción futura de una paz firme y duradera”.
Hasta ahí, es perfectamente entendible e inobjetable. También lo es en lo relacionado con algunos de sus criterios orientadores, en cuanto a su momento de aplicación, su situación transitoria, su enfoque diferencial y de género, sus condiciones de seguridad y su carácter de mecanismo extrajudicial.
Sin embargo, dadas las experiencias obtenidas  en relación con un foro nacional y otros de tipo regional, realizados el año antepasado como parte de esta agenda  pactada sobre el mismo tema, fueron tantas las irregularidades cometidas, que ACORE en su momento, hizo público un pronunciamiento, denunciando en forma categórica la actuación asumida por las FARC, como también la de unos falsos voceros de supuestas víctimas y la de algunos organismos nacionales e internacionales, con lo cual se ofendía en materia grave la dignidad de las Fuerzas Armadas de la República y se afectaba la imparcialidad requerida para adelantar este proceso.
Se insistía en estos foros acusar y hacer responsable al Estado Colombiano, por infundados hechos criminales no comprobados, atribuyéndolos sin verdad jurídica alguna, a miembros de la Fuerza Pública.
Estos graves antecedentes, son precisamente los que ponen en entredicho, la credibilidad, idoneidad, imparcialidad, autonomía y entendimiento requeridos, para encontrar la verdad histórica del conflicto armado, utilizando este mecanismo.
Para el caso específico de la Fuerza Pública, según las Farc, el principal y único responsable por violaciones constantes y sistemáticas de los DD.HH y del D.I.H es el Estado Colombiano y consecuentemente, quienes portan las armas de la Republica, como causantes directos de este tipo de violaciones.
Igualmente, se consideran víctimas y no victimarios. Tampoco aceptan comprometimiento alguno, y menos sus cabecillas, como máximos responsables de su accionar terrorista y criminal. De esta manera, pretenden justificar el derecho de rebelión como causa justa de su accionar delictivo.
Desde un principio exigieron  en forma insistente, la rápida conformación de esta Comisión, para sustentar a través de ella, la tesis de que todas sus actuaciones fueron actos de guerra, ya que “su política tradicional es la de no causar daños a la población civil”.
En su habitual cinismo, y contando con la anuencia de algunos organismos nacionales e internacionales, y el respaldo de diferentes ONG de extrema izquierda radical que les son afines, pretenden obtener ahora grandes ventajas para distorsionar a su acomodo, la verdadera realidad histórica; y sobre todo, para sentar las bases necesarias que les permita argumentar que el acuerdo final para la terminación del conflicto, por ningún motivo, se constituya en un proceso de sometimiento a la Justicia. Es decir, frente a la verdad histórica…. total impunidad.
En estas circunstancias, tenemos la certeza que la Fuerza Pública será señalada como principal responsable de la mayor parte de víctimas generadas por el conflicto armado. Curiosamente, esta misma afirmación es coincidente con lo expuesto por el Centro de Memoria Histórica en su publicación “BASTA YA”, que lamentablemente por orden del gobierno nacional, se ha convertido en texto de enseñanza obligatoria para los distintos niveles educativos del país.
En la misma dirección, un informe rendido por catorce intelectuales designados anteriormente por la mesa de negociaciones de La Habana, produjo un relato histórico del conflicto, que no corresponde a la verdadera realidad de lo ocurrido. Este documento, según voceros de las Farc, permitirá comprender la complejidad de este conflicto y las causas que lo originaron en materia de justicia social, las cuales consideran de responsabilidad exclusiva del Estado. En tales condiciones, este informe también favorecerá a las Farc, por cuanto siempre se han auto calificado como “victimas del establecimiento”.
Para terminar, es conveniente afirmar que, frente a esta situación, tal como se visualiza, los miembros de la Fuerza Pública podrían ser sometidos dentro de este proceso, a injustos señalamientos como consecuencia de una historia mal contada y habilidosamente manipulada por víctimas y relatores no confiables, y supuestas organizaciones de carácter humanitario, que siempre han favorecido  a esta agrupación terrorista,  responsable en grado sumo,  de múltiples crímenes atroces contra el pueblo colombiano. En otros términos, a través de este habilidoso mecanismo, militares y policías tendrán que rendirle cuentas al enemigo.

Noviembre de 2017

Dpto. Comunicaciones

Dpto. Comunicaciones2106 Posts

ACORE es la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares. Nuestra misión está encaminada a velar por el bienestar de los Acorados y sus familias.

Viajando paises bajos

Sin reglas de juego

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password