Hernando Gomez Orduz (Veterano de Corea)
En la mañana del 23, encontrándose el comandante del Batallón, el T. C. Alberto Ruiz Novoa, pasando revista a las tropas de la Compañía “B”, en el puesto adelantado de Old Baldy, y observando su excelente ánimo de resistencia, a pesar del intenso fuego que se recibía, fue llamado por teléfono por el comandante del Regimiento para urgirlo a efectuar el relevo ese mismo día, temprano en la tarde.
Sobre esto, en su obra “Enseñanzas Militares de la Campaña de Corea, pagina 218, el T. C. Alberto Ruiz Novoa dice: “Al recibir la orden anterior el Comando del Batallón, solicitó al Comando del Regimiento reconsiderar y suspender la orden del relevo de las Compañías, en atención a las siguientes consideraciones:
La visita a las tropas de la Compañía “B” me indicaba que su moral era excelente y que estaban resueltas a rechazar cualquier ataque. El intenso fuego de artillería, aunque había destruido muchas trincheras y casa- matas había fortalecido su voluntad y deseo de lucha.
En caso de ataque la Compañía “B” que había ya soportado lo peor de la preparación de la artillería enemiga estaba en mejores condiciones morales y de ambiente para continuar resistiendo. Que la Compañía “C” cuyos miembros no habían estado en esas condiciones podría mostrar menos resistencia mientras se acostumbraba.
Que el intenso fuego de hostigamiento que se estaba recibiendo dificultaría el relevo y lo demoraría.
Que en mi concepto un ataque chino era inminente para esa noche o la siguiente, ya que el enemigo no acostumbraba a gastar en solo fuego de hostigamiento la enorme cantidad de artillería recibida en los últimos días. Esta opinión no fue compartida por el Comandante del Regimiento.
Las anteriores consideraciones no fueron suficientes para aceptar la reconsideración pedida y el Comandante del Regimiento mantuvo la orden de relevo, el que comenzó a efectuarse a partir de las 15:00 horas de acuerdo con lo ordenado”.
En Old Baldy, además de la compañía de infantería, como apoyo estaba el pelotón de ametralladoras pesadas de la compañía de “D” del Batallón, y un pelotón de tanques norteamericanos, que se retiró sin orden en el momento de mayor peligro. Como reserva local disponible se encontraba en el sector a órdenes directas del comandante del Batallón Colombia para su empleo, la compañía “A” del Primer Batallón Norteamericano, destinada especialmente para reforzar a Old Baldy y contraatacar en caso de que dicho puesto fuera atacado; se seleccionó esta unidad especialmente para la misión porque había estado anteriormente allí y conocía perfectamente el sitio.
Estas y otras Unidades con diversas misiones de apoyo fueron puestas en el sector por solicitud del Comandante del Batallón Colombia al Brigadier General Daniel, Ayudante de la División, pues el comandante del Regimiento estimaba que el peligro había pasado. Así mismo, el Teniente Coronel Ruiz Novoa había interrogado personalmente al S-3 del Regimiento, quien le informo que no había ningún indicio de movimiento de tropas. Aparentemente fallo la exploración del Escalón Superior.
En efecto, en la noche del 23, en medio del relevo, se produjo la esperada ofensiva. Mientras una barrera de artillería caía sobre la zanja de unión de Old Baldy con la línea principal, entorpeciendo la operación, los chinos avanzaron a derecha e izquierda del puesto adelantado, sobre las posiciones de Pork Chop y de la Compañía “A” del Batallón Colombia, que cayeron en poder del enemigo inicialmente. Para la recuperación de estos dos objetivos, el comandante del Regimiento ordeno la movilización de la totalidad de las reservas existentes en el sector, sin consultar siquiera con el Teniente Coronel Ruiz Novoa bajo cuyo mando directo estaban dichas reservas.
No obstante, todo esto era una finta. El objetivo principal de la ofensiva china fue la altura 266, o sea Old Baldy. Efectivamente a las 9 de la noche cayó sobre la posición colombiana un intenso fuego de artillería que ceso 3 minutos después. La fuerza de asalto china, un batallón reforzado, que había avanzado protegida por la artillería, rodeo el puesto y se lanzó sobre el arrolladoramente. El persistente fuego de artillería y morteros de los días anteriores y el de preparación que precedió al asalto de la infantería, habían destruido además de casamatas y zanjas, gran parte de las alambradas haciendo estallar muchas minas, dejando así expuesta la posición al asalto directo.
El comandante del Batallón, Teniente Coronel Alberto Ruiz Novoa refiere así el hecho en su obra ya citada: “Por los informes recogidos de los sobrevivientes, los atacantes en gran número penetraron por todas partes en la posición, sobrepasando las posiciones de ametralladoras, penetrando unos a las trincheras y casa-matas mientras otros los apoyaban desde la parte exterior. Lo anterior dio origen a un intenso combate cuerpo a cuerpo que continuo hasta las 07:50 de la mañana hora en que el puesto de observación del Batallón comunico por última vez que oía fuego de armas portátiles en la posición. Los atacantes fueron reduciendo la resistencia casa-mata por casa. -mata hasta terminarla”.
Y en otra parte de su obra mencionada, el Teniente Coronel Ruiz Novoa continúa diciendo: “A las 21:06 el suscrito Comandante tuvo noticia de que habían comenzado el ataque contra OLD BALDY. A las 21:36 ordeno que la compañía “A” americana se moviera hacia esa posición para reforzarla. Se le comunico que dicha Compañía había sido comprometida por el Comandante del Regimiento para contra-atacar en PORK CHOP, posición que había sido tomada por los chinos. Esto se hizo sin consentimiento del Comandante del Batallón “Colombia” quien tenía el mando de esa Compañía.
Dada la resistencia presentada por las tropas Colombianas en OLD BALDY puede afirmarse que se si se hubiera contado con esa reserva para contra-atacar oportunamente, la posición no se hubiera perdido.
El Comandante del Batallón “Colombia” en atención a que la reserva con que contaba había sido comprometida inconsulta y apresuradamente por el Comando del Regimiento, ordeno a la compañía “B” (del primer Batallón Americano) contra-atacar de oeste a este (posición de WEST VIEW). Dicho contra-ataque no tuvo éxito pues esa Compañía no avanzo más allá de la posición ocupada por tropas colombianas en WEST VIEW, posición que combatió y resistió durante toda la noche”.
Por otra parte, el General Álvaro Valencia Tovar, también en su obra ya citada, y sobre el mismo hecho, anota lo siguiente: “… Se pidieron los fuegos finales de protección, que castigaron duramente las oleadas de asalto, lo cual, unido a la empecinada defensa colombiana, estuvo a punto de quebrar la fuerza del asalto, como se comprobó por una angustiada comunicación interceptada por la inteligencia divisionaria, en la que el comandante del batallón de asalto consideraba imposible tomar la altura 266. La respuesta fue inclemente: Tomar la altura o sufrir las consecuencias. Momentos después se anunció envío de refuerzos.
La situación de la defensa no podía ser más precaria… Los recién llegados apenas se familiarizaban con la posición y su plan de fuegos en la oscuridad… Sin embargo, los colombianos combatieron con su reconocida bravura. Los asaltantes, prevalidos de su enorme superioridad numérica, tuvieron que conquistar la posición reducto por reducto, en feroz combate cuerpo a cuerpo. En el momento crítico de la lucha, el comandante del Batallón Colombia requirió autorización al regimiento para emplear la Compañía de Reserva que se le había asignado. El oficial de enlace norteamericano palideció ante la solicitud. Con voz trémula declaro que ya la reserva se había empleado para contener la penetración china en Pork Chop. No había mediado ni aviso ni advertencia previa al comando del batallón, que disponía de la unidad de reserva por cuanto se le había asignado, y si bien el mando del regimiento era dueño de la unidad, no podía disponer de ella sin contar con el Comando del Batallón Colombia.
No se trataba de simple descortesía sino de un caso doctrinario. El Batallón Colombia, pues, quedaba reducido a sus propios medios, seriamente quebrantados por la situación descrita, traducida en una dramática realidad: carecía de reserva para contraatacar. La compañía A, que hubo de replegarse ante la ferocidad del ataque que precedió al de Old Baldy, se hallaba empeñada en recuperar la parte penetrada con sus propias fuerzas. La B y la C, a mitad del relevo, nada podían hacer. De no haber mediado la resistencia heroica de Old Baldy, la fuerza atacante habría podido penetrar a través de la Línea Principal de Resistencia, hacia lo profundo del dispositivo aliado”.
Por último es preciso anotar, que en plena batalla, el puesto fue el objetivo de nuestra propia artillería, cuando en la madrugada se dio por perdida la posición. Esto causo gran cantidad de bajas al enemigo, pero también alcanzo a varios de los nuestros, lo que se refleja en el alto número de desaparecidos que tuvimos (69). En la defensa de Old Baldy, el Batallón Colombia tuvo 222 bajas entre muertos, desaparecidos, heridos y prisioneros; un 77% del total de los defensores (290 aprox). Para vencer al enemigo y haber podido retener la posición de Old Baldy, definitivamente nos hicieron falta las reservas, los refuerzos, pero jamás la voluntad, la disciplina, la lealtad, la valentía y el pundonor.
El balance de dos semanas aciagas del mes de marzo de 1953, del 10 al 24, fue un verdadero desastre para nuestro Batallón. Las bajas en esos días infelices sumaron 305 discriminados así: En el asalto al 180 el 10 de marzo, 64; en el puesto adelantado de Old Baldy, entre el 12 y el 22 de marzo, causadas por la artillería del enemigo, 19; y en la defensa de Old Baldy, el 23 y 24 de marzo, 222. Las bajas sufridas en esas 2 semanas representan un 47% del total causada a nuestra Unidad en 2 años de permanencia, combatiendo en los diferentes frentes de batalla en Corea.
El décimo relevo, que había llegado de Colombia el 27 de febrero y que por esos días estaba en entrenamiento en la Compañía de Reemplazos, integrado por 5 oficiales, 11 suboficiales y 115 soldados, de inmediato fue agregado al Batallón para cubrir parte de las bajas. Se reorganizo la Unidad con base a 2 compañías de fusileros, en vez de las tres reglamentarias. Le quedo faltando una compañía de fusileros completa.
El 26 de marzo por orden del comandante del Regimiento 31º, sin haberse repuesto aun del golpe recibido 2 días atrás en Old Baldy, el Batallón entra nuevamente a la primera Línea de Batalla.
En esa oportunidad el Batallón Colombia en Corea, fue inmolado, de manera inmisericorde e inútil, por el coronel William B. Kern, comandante del regimiento 31º de infantería, debido a su iniquidad e incompetencia.




