Departamento Sociopolítico ACORE
Los últimos días Colombia y, en especial algunos departamentos, han venido sufriendo atentados terroristas de todo tipo, es de resaltar que el pasado 26 de enero se contabilizaron 12 ataques, de los cuales han sido responsables el eln y las disidencias de las farc. Estos se presentaron en los departamentos del Cesar, Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Guaviare, Norte de Santander y Caquetá, dejando como resultado al menos 25 uniformados heridos y tres asesinados, sumando el ataque a la caravana del Gobernador de Caquetá el pasado fin de semana, que dejo dos policías muertos.
En Acore, evidenciamos que esta estrategia de los grupos armados al margen de la ley tiene como objetivo principal impactar la opinión pública para generar presión desde distintas esferas de la sociedad, y así, un ambiente de exploración de acuerdos o negociaciones entre estos grupos y el Estado colombiano. Esto debido que se acerca un nuevo gobierno ejecutivo y por la coyuntura de las campañas presidenciales, donde algunos discursos pretenden aprovechar este ambiente de violencia con ínfulas de ser salvadores y cercanos a escenarios de “paz”.
Es coincidente que estos actos terroristas de las farc y eln escalan cuando un gobierno está finalizando, y como podemos evidenciar, el gobierno del presidente Duque no viene siendo ajeno a esta arremetida de violencia en los territorios donde estos grupos ejercen presencia, sobre todo en territorios fronterizos o donde el narcotráfico y las economías ilegales prevalecen. Es notable que las operaciones militares de estos últimos años hayan generado un debilitamiento en las estructuras jerárquicas de las organizaciones terroristas del país, sin embargo este terrorismo pretende demostrar por medio de estas acciones criminales que ejercen poder territorial y capacidad de generar daño a la institucionalidad.
Este gobierno se ha mantenido en la posición de no negociar con el eln, y de debilitar por todos los medios posibles a las denominadas disidencias de farc, es por esto, por lo que estas bandas criminales han aumentado sus actuaciones terroristas, desafiando el poder institucional. Esta campaña presidencial, una vez más tiene como uno de sus temas principales de debate, la posibilidad o no de negociar con estos grupos, o del enfoque de seguridad y no sometimiento ante estas estructuras criminales, así entonces, es sumamente importante comprender el porqué de esa arremetida terrorista de estos últimos meses, sin dejar de lado el factor de riesgo e incertidumbre que generan estos actos de terror.




