Plebiscito de 2 de octubre de 2017, Plan A y Plan B

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Por: Mayor General  (RA) Juan Salcedo Lora

 

Bitácora, incertidumbres y premio

  • 26 septiembre: Se firman en Cartagena los Acuerdos, con presencia de distinguidos miembros de la comunidad internacional y de la nacional, presencia de delegación de las Farc. Fue el Día “D”.
  • 30 septiembre, Día “D” + 4: Reunión con el Fiscal General de la Nación, Dr. Humberto Martínez Neira. Con Generales y Almirantes, en un pequeño grupo, manifesté mi preocupación por un tema, que tenía que ver directamente con la realización del Plebiscito convocado por el Presidente Juan Manuel Santos.

Era tal la presión que se le había puesto al resultado que prácticamente todo el gobierno estaba participando y buena parte del Estado en favor del SÍ. Factor que fue objeto de críticas nacionales y extranjeras por cuanto se supone que el primer mandatario sencillamente quería someter a la consideración de los ciudadanos, primer constituyente, una pregunta que se debía responder SI o NO. La pregunta fue, ”¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?«.

El plebiscito como norma constitucional, buscaba que los ciudadanos participaran en decisiones de interés político nacional, como un mecanismo de participación ciudadana a través del cual los ciudadanos con su voto, influirían en la toma de decisiones políticas que comprometen colectivamente al Estado. Honestamente, era de suponer, el Presidente Santos buscaba una respuesta y por principio ambas eran válidas. Luego la respuesta debía motivar en quién provocó la pregunta, un plan perfectamente definido. Se conoció con suficiente antelación cual sería el Plan “A” si la respuesta era afirmativa, pero no se conoció cual era el plan “B” si era negativa.

Supongo, por elemental estrategia, no se debía dejar conocer un Plan “B” porque podría perjudicar el optimismo generado desde el Palacio de Nariño hacia el SÍ. Todo hacía presentir un triunfo aplastante y las estadísticas, en coro, anunciaban márgenes indudables de ello. Pues bien, esa era mi duda, auscultar en las entrañas de la imaginación cual podría ser el Plan “B”, bajo la condición posible, medianamente posible o lejanamente posible, como lo manifestaron mis compañeros del viejo escalafón de Generales y Almirante retirados. Momentos después escuchamos las opiniones profesionales y fecundas palabras del nuevo Fiscal General de la Nación. Por ello, no obtuve una respuesta lógica, pero ciertamente, estaban igualmente convencidos como el resto del país que el SI ganaría aplastantemente. No era los únicos excelentes analistas equivocados. Por ello desestimaron suponer la existencia de un hipotético Plan “B”.

  • 2 de octubre de 2016, Día “D” + 6: Se cumple el Plebiscito y contra todos los pronósticos se precipita el triunfo del NO. Nadia lo creía y nadie lo creyó posible.

Cábalas y suposiciones precipitadas. Críticas contra presuntos responsables del “desastre” como lo tildaron muchos optimistas del temprano ayer y perdedores del anochecer del mismo día. El umbral, concebido por fuera de la Constitución fue superados por ganadores, perdedores o empatadores (que aparecen por el estrecho margen).

Para el Dr. Juan Manuel Santos, según lo señaló la Corte Constitucional, la decisión emanada de las urnas es de obligatorio cumplimiento, más no para los demás organismos del Estado, como planteaba inicialmente la Ley Estatutaria del Plebiscito por la Paz. Deberá en consecuencia el señor Presidente, elaborar o perfeccionar su Plan “B” por cuanto está obligado a respetar la decisión, diferente a iniciar los trámites para implementar el Acuerdo recién firmado, y más bien entender que los ganadores con el NO, votaron contra partes del contenido de esos acuerdos, no contra el todo de ellos. Manifestaron estar de acuerdo con la Paz, como todos los colombianos, que no fue el objeto según ellos de la pregunta que hoy está siendo criticada, como, lo fuera tímidamente al momento de su anuncio.

  • 3 de octubre, Día “D” +7: Muy seguramente anoche los Generales y Almirantes, del día viernes 30, debieron recordar mis inquietudes y se preguntarían ¿Cuál será el Plan “B” del Presidente Santos ahora”?

Surgen otras preguntas antes jamás consideradas. ¿Es posible implementar los Acuerdos? – ¿Qué pensarán los de las Farc, que estaban por iniciar la marcha hacia las zonas veredales transitorias? – Antes del Plebiscito se decía que no era posible alterar lo acordado. Al momento de escribir estas líneas ya deben estar en Cuba algunos miembros de la delegación oficial para conversar con los cabecillas de las Farc, para auscultar, entre muchas, tal posibilidad de implementar.

  • 4 de octubre, Día “D” +8: No hay Plan “B” anunció públicamente nuestra Canciller María Ángela Holguín. Confirmó que siempre pensaron que ganaba el SI en el Plebiscito y jamás contaron con que ganara el NO.

 

Ya no suenan los tambores de guerra, se había puesto fin al conflicto armado interno, porque ese era el objetivo de los diálogos de la Habana. Muchos insistieron en llamar esas conversaciones como un proceso de paz, que no lo era. Si bien una de las causas del NO en el Plebiscito es dejar en un limbo político-jurídico los acuerdos producidos después de cuatro años de espera, realmente ya se había aclimatado una situación nunca antes vivida en los últimos cincuenta y dos años de existencia de las Farc. El ruido siniestro de las balas y las bombas se había apagado. Había un saludable cese al fuego bilateral entre el gobierno y las Farc.

Ante el silencio de los tambores de guerra, suenan acuerdos nuevos y refrescantes, llamamientos a la cordura, unión de vencedores y vencidos para buscar los mejores caminos en el entendimiento. Democracia en marcha. Las Farc descartaron los tambores de guerra de plano en tanto lamentaron los resultados inesperados, para dejar saber que el “reto” de ellos es todavía más grande y requiere más fuerza para construir la paz estable y duradera, manteniendo la voluntad de paz y reiterar su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción al futuro. Lo cual es congruente con la decisión presidencial de mantener el Cese al fuego y hostilidades vigente. No está nada mal como si hubiese existido un Plan “B”.

  • 5 de octubre, Día “D” + 9: Si no hay Plan “B” y el Plan “A” se acabó, por lo tanto, la cuenta progresiva, de clásico origen militar que se había programado hasta el día “D” + 180, se suspende. Si no hay un plan, mal puede haber un día inicial y uno al final.

Un evento extraordinario se había producido y fue el encuentro del Señor Presidente Santos con dos ex presidentes, Andrés Pastrana y Alvaro Uribe. Se crearon comisiones que estudian los detalles nuevos que se supone puedan modificar lo acordado. El Presidente Santos estuvo de acuerdo con tal posibilidad y hay grandes manifestaciones urbanas e igualmente grandes expectativas para que las aguas turbulentas vuelvas a sus niveles normales.

Se vive una realidad distinta a la esperada. Pero otra realidad, es estar de acuerdo con lo manifestado por el famoso juglar Diomedes Díaz, que “la vida es un baile, que con el tiempo damos la vuelta”.  Para la reelección presidencial en 2014, en la primera vuelta el Centro Democrático con un 29,28% triunfó sobre la Unidad Nacional con un 25,72%. Para la segunda vuelta siguiendo los giros vertiginosos del juglar, triunfa la reelección de Juan Manuel Santos de la Unidad Nacional con 50,99% sobre Oscar Iván Zuluaga del Centro Democrático con 45,99%. El país estaba dividido casi al 50% políticamente hablando entre gobierno y oposición. El plebiscito simplemente mostró lo mismo, pero sorpresivamente, escrutadas el 99,89% de las mesas, el 50,22% de los colombianos se manifestaron por el «No» y el 49,77% lo hicieron por el «Si».

  • Día “D” hora “H”, surge en el panorama nacional un nuevo conteo saludable: “El Comité del Nobel noruego decidió conceder el Premio Nobel de la Paz 2016 al presidente colombiano Juan Manuel Santospor sus tenaces esfuerzos para poner un fin a la guerra civil que ha vivido su país durante más de 50 años y que provocó el desplazamiento de cerca de seis millones de personas” … (*) … La profunda convicción del Comité Noruego del Nobel es que, pese a la victoria del no en el referéndum, el presidente Santos acercó este cruento conflicto de una conclusión pacífica, y que se sentaron la mayoría de las bases con miras a un desarme verificable de los guerrilleros de las FARC y a un proceso histórico de fraternización y de una reconciliación nacional. Estos esfuerzos para promover la paz están acordes con la carta y al espíritu del testamento de Alfred Nobel».

 

“¡Colombianos, este premio es de ustedes! Ha dicho el Presidente laureado, para los del SÏ, los del NO y los abstencionistas, todos podemos disfrutar del segundo premio Nobel que se otorga a un colombiano.

 

  • El día “D hora H”, será el 10 de diciembre de 2016, en el Palacio Municipal de Oslo, Noruega, allí el Presidente Santos, recibe el diploma Nobel y la medalla Nobel, en ceremonia similar a la que asistiera Gabriel García Márquez para recibir el Nobel de literatura. Privadamente recibirá también una cantidad cercana a un millón de dólares.

 

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