Cr (Ra) Horacio Lema Galiano / JDA
Representante Ante El Consejo De Veteranos
Haciendo un análisis estructurado y basado en verdades, hoy que celebramos otro aniversario más de nuestro glorioso Ejercito Nacional, de lo que quedo de Colombia como país después de los ocho años de desgobierno de Santos, pareciera que, arremetió el tsunami “juampa” por ambas costas, el atlántico y el pacífico con terremoto incluido. Nuestro país basado en sentimientos de familia y creencias espirituales, que dejaron con heroísmo nuestros abuelos, terminó desbordando nuestro entendimiento ante semejante caos. El paisaje de ocho años de destrucción y complicidad, permitió que la acuarela fuera despojada de los colores que el pintor introduce y plasma en sus obras, es decir, quedo en solo blanco y negro. Las principales estructuras que soportan el crecimiento o decadencia de un país, fueron a dormitar en un abismo cuyas paredes están estructuradas por la corrupción, la destrucción, la desesperanza, y la perdida significativa de valores y convicciones.
Se perdió el verdadero juicio de la justicia y las cortes se corrompieron, incluso en su estructura moral y jurídica. Lo peor que le puede pasar a un estado es tener jueces corruptos. La economía colapso y el presupuesto del estado se utilizó en gastos que, excluyeron la inversión social para las clases más necesitadas que, hoy se ven sumidas en un porcentaje desolador de pobreza extrema ayudada por la pandemia, a pesar de los esfuerzos ingentes realizados por el gobierno Duque, hoy contamos con 22 millones de pobres.
Después del tsunami político quedaron, aproximadamente 260 mil hectáreas sembradas de coca que, hoy producen más de 1.300 toneladas del alcaloide. Lo más grave es que la falsa paz de santos que hoy se recrudece en todo el país con más violencia y crueldad, con fortalecimiento en el área urbana exacerbada en la denominada PRIMERA LINEA, contaminó todo el continente, donde se han instalado verdaderas y poderosas bandas de narcotraficantes criminales que imponen su ley en todos estos países iberoamericanos lideradas por Cuba, Venezuela y Rusia.
El cómplice nos envió en vivo y en directo la señal, aprovechando la tecnología de punta que hoy nos rige, en pantalla a color, las políticas esenciales para corromper a la sociedad desde las bases que, son su juventud, matar es lícito, el aborto es legal, traficar es lo más productivo, el engaño es esencial, la mentira es confortante, el comunismo te trae desarrollo e innovación.
El soporte de toda sociedad es su Fuerza Pública, desde la creación misma del primer grupo humano establecido en algún lugar del planeta, para defender y proteger sus derechos y exigir sus deberes. Ese soporte constitucional fue corrompido por el destructor como nunca había sucedido en 211 años de historia, los altos mandos de su gobierno unos muy pocos, con tinte de progresistas más por intereses personales que por ideología, le dieron la espalda al pueblo y permitieron la imposición de un plebiscito que, no aprobaron las mayorías y que ocasionó semejante claudicación en materia de justicia, presupuesto y legislación.
Así se entregó el alma y el espíritu de las familias colombianas al permanente sufrimiento, hoy nos da temor ir a cualquier lugar de la ciudad, porque podríamos caer en las manos inescrupulosas de los vándalos. El cómplice tomó comprado un premio Nobel como quien va a una librería y adquiere un buen libro o como el que aprovecha el poder para entregar contratos y luego pedir la coima, sin sacrificio, dedicación y merecimiento. Nos prometió la guerra urbana y cumplió, con ella también atacarán el deporte especialmente el fútbol, la mayor distracción del pueblo. Se calcula que normalmente asisten a los estadios de las ciudades capitales aproximadamente medio millón de aficionados, sin contar quienes utilizan la TV, y ya iniciaron la perturbación con grupos de desadaptados pagados con dinero del narcotráfico que, ingresan a los estadios a impedir el normal desarrollo de los partidos, caso concreto, el estadio el Campín de Bogotá. Y Los medios de comunicación ingenuos o detractores presentaron la noticia como una pelea entre aficionados.
Dentro de sus objetivos pactados en el foro de Sao Paulo también acordaron terminar con la historia de los países iberoamericanos a través de la comisión de la verdad, además se han propuesto destruir los monumentos y lugares patrióticos donde se dio la gesta libertadora lograda en la batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819 donde logramos LA LIBERTAD.
Hoy trascienden las palabras de una de nuestras heroínas y mártir, la Pola quien en contravía de los que exponen personajes siniestros como María Pizarro, Aida Avella, Ángela Robledo, entre otras, pronunció estas palabras antes de ser fusilada por el régimen monárquico español liderado por Sámano en 1817 a los 22 años. “Viles soldados, volved las armas contra los enemigos de vuestra patria. ¡pueblo indolente! ¡Cuán diversa seria hoy vuestra suerte, si conocieses el precio de la libertad! Ved que, aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir una muerte y mil muertes más”.
En fin, podríamos continuar escudriñando todo el mal que le hizo este personaje a la sociedad colombiana y necesitaríamos escribir un libro de miles de páginas y no terminaríamos. Por último, me refiero como colombiano de fe a la JEP, tribunal espurio que se tomó la justicia del país a motu propio, para condenar a extraños, pero no a propios. Estos fraudulentos magistrados que desarrollan un poder intimidatorio contra quienes portaron y portan el uniforme de la patria, ahora que no afirmen que es culpa de URIBE porque ante semejante confusión las comunidades desprotegidas asumirán su propia autodefensa y regresaremos a la época de la destrucción inicial.
Recientemente y en el marco de la celebración de un aniversario más de nuestra libertad, la Fiscalía imputa cargos a un señor General como determinador del delito, es decir, es quien determinó a otros a realizar la conducta antijurídica, por consiguiente, el oficial fue a las unidades y ordenó a sus subalternos asesinar personas civiles a cambio de medallas, premios y demás. ¡tamaño despropósito! ¿Será posible que influya el haber alcanzado extraordinarios éxitos con las operaciones que ejecutó contra los narcoterroristas? entre ellas la operación Jaque, hoy un caso de estudio en las principales academias militares del mundo.
¿COLOMBIANOS DE BIEN QUE HACER? Continuar con la defensa de la libertad y la institucionalidad en reuniones, foros, conversatorios, conferencias, en pueblos, veredas, incluso desde casa y no avalar las encuestas amañadas de medios de comunicación que trabajan para los que les dan jugosos contratos. Tengamos en cuenta que, cada dificultad en nombre del Señor se puede convertir en una bendición y los buenos tenemos motivos suficientes para estar continuamente delante de él.




