Por: T. Coronel Gustavo Roa C.
Javier Milei, es el nuevo fenómeno de la política latinoamericana. Este economista nacido en Buenos Aires en 1970, licenciado en economía de la Universidad de Belgrano, con posgrado en IDES y UTDT, profesor de la universidad Johns Hopkins, y considerado el segundo economista más influyente en los países hispanoparlantes y de Estados Unidos, es candidato para el premio al récord Guinness, por haber impartido una clase magistral de economía, a más de 20,000 personas conectadas, en el mundo entero. Creador del movimiento “La libertad avanza” que consiste en unas ideas revolucionarias, en la forma de gestionar, la gobernanza en los pueblos, sumidos en la corrupción oficial. Ha sido fiel seguidor de las creencias libertarias, que, hasta hace poco tiempo, se consideraba como una palabra, que generaban diversas aristas filosóficas.
Este político argentino de 53 años se convierte por elección popular, en el nuevo presidente de la República Argentina. Ha despertado gran admiración entre sus electores y un inusitado interés entre los pueblos y Naciones de toda América.
Alberto Benegas Linch, reconocido doctor en economía y en ciencias de dirección, de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de la Argentina, destaca a través de un decálogo, la visión política de Javier Milei.
A continuación, me permitiré hacer un breve resumen, sobre este decálogo de gestión, que se convierte en el documento matriz, para desarrollar su política gubernamental, a partir de los próximos días en la Argentina.
Milei, ha tomado como estandarte, una frase para que sus seguidores, puedan entender la finalidad de sus objetivos filosóficos y políticos, esta es: “He venido a despertar leones y no a guiar corderos”
Su decálogo, está conformado por los siguientes puntos:
1. El ambientalismo. El propósito de su política, en este tema es separar la política ambiental de la ideología izquierdista la cual ha explotado la tragedia solamente con fines electorales e ideológicos de extrema. Su política ambiental debe ser dirigida de acuerdo a las necesidades sociales y con proyecciones de corto y largo plazo.
2. Banca central: se deben liquidar los modelos actuales de expansión contracción o congelamiento. La sociedad debe escoger su preferencia en cuanto al activo monetario como lo sugiere el premio Nobel Friedrich Hayek, el cual recomienda mantener un nivel constante de flujo anual de dinero circulando en la economía, con el fin de estabilizar las finanzas y evitar los ciclos económicos.
3. Legislación laboral: el objeto del plan de gobierno es que este permita que la legislación laboral sea compatible con una sociedad libre y que esta no trabe la contratación laboral. Será necesario el desmonte gradual, de las fascistas personerías gremiales.
4. El aborto: para Milei, “el ser humano por nacer científica, técnica y biológicamente es ya una persona, cuya existencia comienza en el momento de la concepción”. Este pensamiento es a fin con lo que expresan ilustres genetistas, consagrado en una comunicación originada por la Academia Nacional de Medicina en la Argentina, dónde se expresa de manera contundente y punto por punto, la evidencia científica de tal frase. Solo se podrá considerar el aborto, en casos científica y médicamente expresados, por la autoridad respectiva.
5. Distinción entre empresarios. Con el fin de mejorar la situación patrimonial, los empresarios deben ofrecer bienes y servicios que atiendan las necesidades de la sociedad, de igual forma, las entidades productivas que, de acuerdo a su condición, mantengan un crecimiento de la utilidad, deben cumplir, con determinadas obligaciones de carácter social con sus empleados.
6. Conservar la democracia. El elemento fundamental, para preservar una democracia sana, es mantener la transparencia, la vigilancia pública, y la auditoría de resultados, evitando de esta manera la cleptocracia, a través de controles establecidos por la misma sociedad, como elector primario.
7. Integración al mundo. Con el diseño de una moderna política de comercio exterior, se debe estimular la generación de operaciones de importación y exportación, libres de obstáculos burocráticos y con el estímulo de la legislación, por parte del Estado argentino.
8. Reducción de la carga tributaria. A través de mecanismos de control del gasto, y de la eficacia y eficiencia en la utilización de los dineros fiscales, se deben reducir progresivamente, las cargas tributarias, con el fin de estimular la producción, la investigación y el desarrollo.
9. Organigrama gubernamental. Basados en análisis y estudios de labor y gestión oficial, se debe ajustar el organigrama gubernamental, definiendo misiones específicas y reduciendo la carga burocrática de los ministerios, tal como lo recomiendan varios premios Nobel como Milton Friedman, George Stigler y Gary Becker.
10. Deuda externa. Se debe implementar la idea y generar políticas fiscales, que eviten en lo posible, la renovación de la deuda externa, para evitar compromisos patrimoniales de futuras generaciones. Los principios, que se han venido practicando, relacionados a que cuando a un país le iba mal, le llovían dólares de financiamiento, mientras que, si las cosas iban bien, era tanto lo que tenía que pagar que caía en un default, deben ser sustituidos por una correcta distribución de los recursos, con el fin de estimular la producción interna y generar “colchones financieros” para los recursos de deuda externa existentes.
Como podemos apreciar en el anterior decálogo, para el nuevo presidente de la Argentina, es esencial el control primario de la sociedad, la auditoría de resultados, en determinados periodos de tiempo y la reducción del aparato burocrático, considerando este último, como el pasivo más voraz, que pueda tener toda nación en desarrollo.
tomado de: https://elexpediente.co/cambio-total-de-orientacion-en-la-politica-argentina/?amp=1




