ASOCIACIÓN RESERVA ACTIVA DEL ATLÁNTICO-ARATLAN
NIT: 901.107.525-4
Barranquilla, 28 de noviembre de 2020
ECOS DEL ACUERDO FINAL GOBIERNO DE SANTOS – FARC
Estamos en el tiempo de las evaluaciones; aprovechemos esta coyuntura para rodear con nuestro apoyo al SR. General Mora.
Se cumplieron 4 años de la firma del Acuerdo Final del Gobierno del expresidente Santos con las FARC; desde diferentes ángulos se hicieron balances; el ala, que sigue estando al lado del gobierno de Santos, elevan voladores celebrando que las estadísticas les dan la razón; otros, vemos es otra realidad.
Algún sector de la reserva activa, aprovechó para arreciar los señalamientos al SR. General Jorge Enrique Mora Rangel que hizo parte del equipo negociador del gobierno, para responsabilizarlo de la debacle del acuerdo con las FARC.
Tengo que confesar que desde mi posición de ciudadano- soldado de la reserva activa, tenía muchas preguntas sin respuesta que me permitieran formarme un juicio de valor equilibrado y justo sobre el tema.
Recientemente con ocasión del excelente y oportuno espacio académico abierto por la Universidad Militar Nueva Granada, a través del conversatorio “Balance de los 4 años del acuerdo de paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, aciertos y desaciertos”, encontré varias soluciones a mis interrogantes que me permitieron con modestia y sin el menor complejo de culpa entender al Sr. General Mora Rangel.
En esa intervención, escuché de nuevo la voz del soldado, que, sin tecnicismos, sin interés por colocarse al lado de un grupo político partidista y sin temor a las críticas, le dijo al pueblo colombiano, a sus Fuerzas Militares y de Policía y a la Reserva Activa cómo se había cocinado el acuerdo; para mi esa actitud, es la mayor ventaja competitiva de su participación como negociador.
Al respecto, no es difícil identificar que el modelo de negociación utilizado fue el de “Ganar a toda Costa”, caracterizado como lo describe Herb Cohen, porque todo es válido con tal de ganar, fijar posiciones extremas de inicio y elevar peticiones desmesuradas con muy pocas concesiones como lo hizo las FARC; en este modelo , es válido también, el engaño, la intimidación, y la manipulación.
Al escuchar al SR. General Mora, me quedó claro:
– Que fueron 3 acuerdos, no uno; el primero fue secreto, donde participó un equipo negociador del gobierno diferente.
-La “posición de apertura” o planteamiento de inicio lo constituyó el acuerdo secreto (el primer acuerdo), donde representantes del Gobierno de Santos y delegados de las FARC en una “fase previa secreta”, ya habían tomado decisiones.
– Que la etapa de “búsqueda de coincidencias”, vital para llegar a acuerdos, ya se había cumplido por fuera de la mesa formal de negociaciones en a la fase secreta.
-Identifico cuatro (4) grupos de negociadores; uno, el equipo que negocio el acuerdo secreto, dos, el titular y publicitado del cual formó parte el Sr GR. Mora, tres, el equipo del gobierno que negocio el segundo acuerdo después del triunfo del NO y cuatro, los garantes (CUBA Y NORUEGA), que sembraron la semilla del narcotráfico como delito conexo al delito político de rebelión, asonada y sedición.
-Pregunto ¿quienes actuaron como facilitadores? Álvaro Leyva e Iván Cepeda, que llevaban y traían información a las FARC; sería la tapa; eso era lo que nos faltaba.
– El Centro de Decisión (autoridad de decisión) , siempre estuvo en cabeza del presidente Santos, quien con sus fichas manejó a su antojo el proceso de negociación, sin importarle quien estaba en desacuerdo, mucho menos, los intereses del pueblo colombiano. Siempre caminó en dirección de la obtención del Premio Nobel de la Paz.
Si a un modelo de negociación donde todo vale, le agregamos la estigmatización a la que nos condujo el Gobierno de Santos entre amigos y enemigos de la paz, pero además, los efectos que ya se sentían del desmoronamiento de la justicia que hizo crisis en el 2017 con la aparición del cuadro de corrupción llamado el cartel de la toga y la compra de medios de comunicación , de las mayorías en el legislativo y otras conciencias con la llamada mermelada, me permite apreciar el porqué del paisaje que construyó y aprovechó Santos para su paz; lamentablemente como lo estamos sintiendo, nos ha traído más violencia directa y desde luego, estructural.
Ahora bien, dentro de este contexto, formulo la siguiente pregunta ¿la renuncia del Sr. General Mora Rangel como miembro del equipo negociador, habría enderezado los términos del acuerdo final con las FARC?
No; no se logró ni siguiera con el plebiscito, donde ganó el NO, como una expresión legítima del querer de las mayorías del pueblo colombiano.
Por razones como estas, apreciados amigos(as) de la reserva activa y sociedad civil, les curso cordial invitación a rodear al SR. General Mora, a ofrecerle toda nuestra confianza, nuestro respeto y nuestro apoyo.
Ahora bien, tendremos la oportunidad como ciudadanos de participar en los ajustes que se le hagan al Acuerdo.
CR(RA) Dagoberto Barrios Vásquez
Presidente




