“LOS VERDADEROS GOLPES A LA PAZ LOS OCASIONAN LAS FARC. MIENTRAS DIALOGAN EN LA HABANA, SUS COLEGAS COMETEN CRÍMENES A SANGRE FRÍA”
Amarrados a un árbol aparecieron, el martes pasado, los cuerpos del señor Mayor German Méndez Pabón y el patrullero Edilmer Muñoz Ortiz en la vereda San Vicente en Tumaco, Nariño.
El señor presidente Santos expresó que los uniformados fueron torturados antes de asesinarlos. Que iban en traje de civil, por cuanto su brutal asesinato viola las reglas del Derecho Internacional Humanitario. El Ministro de Defensa señaló que la muerte de los policiales, constituye un acto vil e infame que viola los Derechos Humanos.
Los policiales estaban de civil, no portaban armas sino kits escolares para entregar a la comunidad. Ellos servían de enlace de la Unidad de Consolidación Territorial, buscando un acercamiento con la población civil. Cumplían una misión ejemplar y humanitaria, y estaban protegidos por el DIH. Así que no fueron muertos en combate, sino asesinados a sangre fría, con sevicia, luego de ser secuestrados.
Con base en la información aportada por organismos del Estado, el vil crimen fue cometido por guerrilleros de la Columna “Daniel Aldana” de las Farc, considerada como la más sanguinaria y comprometida con el narcotráfico, en el sur del país. En esa zona nuestros valientes y sacrificados policías afrontaban el conflicto, no por la vía armada, si no con trabajo social, construyendo tejido social.
Las Farc, con la muerte de estos servidores de la sociedad, en estado de indefensión, reconfirman su vocación violenta. Los verdaderos golpes a la paz los ocasiona la misma guerrilla de las Farc. Mientras dialogan en La Habana en torno al final del conflicto, sus colegas cometen asesinatos a sangre fría.
Tristemente, Colombia es un país amnésico, que muy pronto olvidará la muerte de miles de servidores de la patria, que han caído en manos de aquella organización criminal y narcoterrorista. Pero, en todo caso, estos dolorosos hechos no deben pasar al olvido en un posible acuerdo de paz.
Estoy seguro de que toda la reserva activa de la policía se unió este jueves a las diferentes manifestaciones de rechazo, que la misma policía lideró y realizó en varios lugares del país, en cabeza del mando institucional, frente al secuestro y muerte en estado de indefensión, de nuestros policiales.
A las 12 del día encendimos las luces de nuestros vehículos y ofrecimos un minuto de silencio, que se convirtió en un minuto por la vida, cuyo objetivo era reconocer el sacrificio de nuestros héroes que han perdido la vida cumpliendo su indeclinable compromiso de servir a la consolidación de la paz.
Como siempre, ante estos hechos, las ONG guardan silencio. A los representantes de la guerrilla de las Farc, que dialogan en La Habana, solo les queda suspender las conversaciones mientras ofrecen un pronunciamiento aclarando estos hechos criminales.
El Estado tiene la tarea de responder con toda la capacidad ofensiva, hasta llevarlas a la rendición. A nuestra gloriosa Fuerza Pública le corresponde mantener la contundencia de las operaciones, demostrándoles que pueden ser derrotadas en el escenario de la guerra. A criminales así, no hay que cederles un milímetro.
Vale la pena reconocer que gracias a los medios de comunicación, las manifestaciones de rechazo a este crimen de lesa humanidad, fueron múltiples, por parte de toda la sociedad colombiana, demostrando como una sola bandera, su solidaridad en estos momentos difíciles con nuestra Policía Nacional.
General (R) Luis Montenegro R
Ex Subdirector de La Policía Nacional




