Perspectiva militar hacia el siglo XXI

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‘Apuntamientos para la Historia Militar’ es el nuevo libro del Brigadier General (h) Gustavo Rosales Ariza, que acaba de ser editado por la Universidad Militar Nueva Granada y que resume, en once capítulos, los más importantes pasajes de la historia militar del mundo, desde la antigüedad hasta nuestros días.

Como primicia informativa y en la seguridad de que su lectura es de interés para nuestros abonados, transcribimos a continuación el capítulo once del libro, titulado: ‘Perspectiva Militar hacia el siglo XXI’.

CAPÍTULO XI

Perspectiva militar hacia el siglo XXI

·       Una aproximación al tema

Al promediar la última década del siglo XX, y estando presentes en las mentes de los analistas los desarrollos de las guerras del golfo Pérsico, dos destacados estudiosos de los temas que inciden en el futuro de las naciones presentaron, a consideración de sus numerosos lectores, sus apreciaciones acerca de los retos del futuro. Se trata de ejercicios prospectivos a cargo de un connotado historiador, Paul Kennedy[1], y de los esposos Alvin y Heidi Toffler[2], doctorados en Letras, Leyes y Ciencia y futurólogos de inmenso prestigio. Kennedy, en su obra Hacia el siglo XXI, motiva al lector a introducirse en el tema, al transcribir las sentencias de Thomas R. Malthus (1778)[3], y nos recuerda que “el poder de la población es indefinidamente mayor que el poder de la Tierra de producir subsistencia para el hombre”[4]. El resultado sería una afectación del bienestar que podría conducir a la ruptura del tejido social e incluso a la guerra, una perspectiva siempre presente. Toffler, por su parte, en Las guerras del futuro[5], y soportándose también en la incidencia que se presenta en la economía mundial, indica que “aporta consigo una revolución paralela en la naturaleza de la actividad bélica”[6], que influenciada por la tecnología, presentará una disyuntiva: “permitir que la tecnología determine la estrategia en vez de que sea la estrategia la que fije la tecnología”[7].

·       Hacia la tecnología

En opinión de Kennedy, “la mayor prueba a la cual se verá sometida la sociedad humana en el siglo XXI, consistirá en utilizar el poder de la tecnología para satisfacer las demandas planteadas por el poder de la población”. La demanda a su turno produce una oferta mayor cada vez más ágil, que requiere de fuerzas renovadas y soportadas en sólido conocimiento, que origina lo que se denomina una “explosión del saber”, que se adquiere mediante la educación.

La utilización del poder de la tecnología para satisfacer las demandas de la población se convierte, entonces, en un gran desafío, el cual, enfrenta a su vez, los siguientes problemas:

§  Los avances tecnológicos crean problemas estructurales a la hora de transferir beneficios de los ricos y los pobres.

§  La tecnología avanzada puede socavar economías de países en desarrollo.

§  El avance tecnológico se da en forma abrumadora en sociedades económicamente avanzadas.

§  La explosión demográfica se produce en países con recursos tecnológicamente limitados.

§  Las nuevas fuerzas renovadoras obligan a reconsiderar viejas definiciones acerca de las amenazas contra la seguridad nacional e internacional.

Tales problemas se encuentran estrechamente vinculados al incremento demográfico. Sobre el particular, resultan de interés las cifras que presenta Kennedy:

§  En el siglo XVII: Incremento de 250.000.000 cada 75 años

§  En el siglo XX: Incremento de 250.000.000 cada 13 años

§  En el siglo XXI: Incremento de 112.000.000 cada año = población de Nigeria

Para el caso de América Latina, por ejemplo, se estima que el crecimiento de la población urbana pasará del 40 % en el año 2000 al 57 % en el 2025. Por otra parte y en cuanto al tercer mundo, la fuerza de trabajo podría estar constituida en el 2025 por 3.100 millones de personas que requerirían de 40 millones de puestos de trabajo. La población se convierte también en un poder que reclama conocimientos y soluciones. La pobreza y el colapso social surgen como una peligrosa perspectiva que debe ser evitada, controlando los desafíos que imponen los cambios, con el fin de prever oportunamente las características que deben poseer las transformaciones y las fuerzas deseables dentro de un nuevo mundo sumido en la tecnología. La respuesta está en la preparación de la población, por medio de la educación formativa.

Poder de la población y su incremento demográfico

 

Caso de África

Contra

Europa

1985

480.000.000

a

480.000.000

2025

1.580.000.000

A

550.000.000

Perspectivas a 2025:

China

1.130.000.000

a

2.025.000.000

India

   853.000.000

a

1.450.000.000

Pakistán

     99.000.000

a

   267.000.000

México

     81.000.000

A

   150.000.000

Irán

     48.000.000 

a

   122.000.000

Tercer mundo:                          1985                                 2000                             2025

                                         32 % (urbano)                40 % (urbano)                57 % (urbano)

América Latina: Tendrá el 85 % en áreas urbanas

Ciudad de México      24,4        

São Paulo:                   23,6

 

Fuerza de trabajo (tercer mundo)

1985:     1.700.000.000

2025:     3.100.000.000 = 40.000.000 nuevos puestos al año

Fuente: Cifras tomadas de Hacia el siglo XXI de Paul Kennedy.

·       Los rasgos clave de la economía y el paralelismo con las transformaciones de la guerra

Toffler nos afirma que los cambios cualitativos en la naturaleza de la guerra y de lo militar han surgido en las cuatro últimas décadas que coinciden con los procesos que vienen surgiendo en lo que él denomina la “civilización de la tercera ola” o posindustrial. Lo anterior, a su juicio:

contribuye a explicar por qué la revolución militar que nos aguarda será mucho más honda de lo que hasta ahora han imaginado la mayoría de los comentaristas. Una revolución militar, en su sentido más completo, solo se produce cuando nace una nueva civilización que desafía a la antigua, cuando se transforma toda una sociedad, obligando a sus fuerzas armadas a cambiar simultáneamente en cada nivel, desde la tecnología y la cultura a la organización, la estrategia, la táctica, el adiestramiento, la doctrina y la logística. Cuando esto sucede, se modifica la relación de lo militar con lo económico y con la sociedad y queda hecho añicos el equilibrio militar en la Tierra. Rara vez se ha producido en la historia una revolución de tal magnitud.

Se entienden, entonces, las razones por las cuales en 1993, los Estados Unidos efectuaron una revisión a su manual de campaña (FM 100-5), aceptando que la guerra en el periodo posindustrial estaba gobernada por una nueva era, o sea, la de la información que implica poseer una capacidad de mutabilidad, es decir, pasar rápido de un tipo a otro de conflicto, habilidad soportada en la tecnología. A su vez, esto implica obtener victorias rápidas y sin bajas innecesarias.

En un análisis sobre el desarrollo histórico de las civilizaciones, Toffler, al estimar las características de los tres periodos que contempla, se refiere a cada uno de ellos como una “ola” desarrollada dentro de un tiempo específico y caracterizado por un elemento que la identifica. En este orden de ideas:

CIVILIZACIONES

TIEMPO

ELEMENTO

Agrícola:  1.a Ola

Hasta Revolución francesa

Azadón

Revolución Industrial:       2.a Ola

Siglos XIX-XX

Cadena de montaje

Actual:  3.a Ola

S. XXI

Ordenador*

 

 

 

 

 

 

 

* Máquina electrónica capaz de almacenar información, realizar cálculos numéricos y operaciones lógicas con extraordinaria rapidez y de proporcionar resultados acerca de soportes de diversa naturaleza. Es el instrumento básico para el trámite de datos.

El proceso histórico antes anotado presenta en cada periodo unas características propias, así:

GUERRAS 1.a Ola

Shang: “Para su paz, el país depende de la agricultura y de la guerra

                                                                                                                  Agricultura                                                     Guerra

Condiciona la actitud de Estado           Condiciona la actitud del Estado, en:

                1.  Organización

           2.  Logística

        3.  Forma

cuadro

cuadro1


Para entender las extraordinarias transformaciones bélicas que la era de la información con el apoyo de la tecnología viene produciendo, se hace necesario, como lo anota Toffler, examinar los rasgos clave de la nueva economía que guarda paralelismo con las transformaciones bélicas.

El siguiente cuadro presenta un paralelismo entre los citados rasgos clave de la economía con las transformaciones de la guerra, conforme a las experiencias obtenidas en la guerra del Golfo:

Cuadro 1. Rasgos clave de la economía actual y paralelismo con transformación de la guerra*

ECONOMÍA

GUERRA

Factor

Objeto

Objeto

Aplicación de la guerra del Golfo

1.° Producción

Recursos cruciales: conocimiento de la competencia.

El conocimiento rivaliza en importancia con las armas.

Capacidad de transmisión (3.000 computadores).

2.° Valores intangibles

Capacidad para adquirir, aplicar y generar estrategias.

Capacidad para sumir iniciativa más que subalternos.

Capacidad de identificar al enemigo, en un radio de 250 kilómetros.

3.° Desmasificación

La producción en serie da paso a la informática.

Medios bélicos basados más en la tecnología que en el volumen.

Un F-117, en una salida, consigue lo de un B-17 en 4.500 salidas.

4° Trabajo

Destreza especializada.

Educación y pericia más que fuerza bruta.

Preparación de los cuadros de mando.

5.° Innovación

Estimulan la iniciativa.

Vía libre a la iniciativa.

La red transmitía en el 91 lo que no existía en el 90.

6.° Escala

Lo importante es lo mejor no lo mayor.

Mayor potencia de fuego con dotaciones más reducidas.

Una brigada reemplaza una división.

7.° Organización

Alrededor de procesos y no de mercados parcelados.

No inmiscuirse en detalles.

La autoridad decisiva descendió al nivel más bajo.

8.° Integración de sistemas

Para manejar mayores volúmenes de información.

Red informática integrada.

Capacidad de coordinar pasillos aéreos y empleo de 100.000 vehículos y 1.200 helicópteros.

9.° Infraestructura

Tecnología informática.

Garantía de integración (amplia y ramificada).

Operación diaria de 150.000 mensajes, empleando 30.000 frecuencias.

10.° Aceleración

Cada intervalo de tiempo vale más que aquel que le antecedió.

Incremento de la velocidad bélica que lo impulsa la tecnología.

Lo que importa no es la velocidad absoluta, sino la velocidad con relación al ritmo del enemigo.

* Visualización del planteamiento de Toffler (Las guerras del futuro. Segunda parte: “La trayectoria”, título IX).

Como hemos expresado anteriormente, la tecnología conduce a la información oportuna en tiempo y espacio, lo cual constituye el soporte para planear y conducir las guerras del futuro. Desde luego que el conocimiento se obtiene por el saber, lo cual implica que los militares de nuestro tiempo, como ocurre con el medio empresarial, deben estar en condiciones, con el uso de la tecnología, de adquirir, procesar, distribuir y proteger la información, o sea, el saber, mientras se la niega al adversario.

Surgen, así, nuevos esquemas que incidirán en la composición de las fuerzas. Por ejemplo: se estima que en el futuro los efectivos terrestres actuales se reducirán en un 17 %, en tanto que los dedicados al aspecto electrónico se incrementarán en un 70 %.

A modo de conclusión:

·       El mundo abandona la era industrial y penetra en una nueva basada en el conocimiento.

·       Este cambio que es notable en la economía mundial produce una revolución paralela en la naturaleza de la acción bélica.

·       El conflicto bélico no desaparecerá, sino que evolucionará en método para enfrentar las exigencias de la guerra geoeconómica o de la guerra informática.

·       Los conocimientos son peligrosamente anticuados. Aislarse del ritmo que impone el cambio es convertirse en un anacoreta intelectual.

·       Se proyecta, sin discusión, un ejército distinto con procedimientos nuevos.


 



[1] Historiador británico especializado en relaciones internacionales y en grand strategy, autor de libros destacados sobre la historia de la política exterior británica y de las luchas y el equilibrio entre potencias.

[2] Escritor y futurista estadounidense, doctorado en Letras, Leyes y Ciencia, conocido por sus discusiones acerca de la revolución digital, la revolución de las comunicaciones y la singularidad tecnológica.

[3] Erudito británico con gran influencia en la economía política y la demografía. Popularizó la teoría de la renta económica y es célebre por la publicación anónima en 1798, del Ensayo sobre el principio de la población.

[4] Kennedy, Paul. Hacia el siglo XXI. Barcelona: Plaza y Janés, 1993, p. 17.

[5] Toffler Alvin y Heidi. Las guerras del futuro. Barcelona: Plaza y Janés, 1994.

[6] Kennedy, op. cit., p. 19.

[7] Ibid., p. 25.

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