Tal como lo anuncio el gobierno, consiste en un mecanismo TRIPARTITO (Gobierno- FARC-ONU), para crear una Comisión de Verificación conformada por OBSERVADORES NO ARMADOS, pertenecientes a los 32 países latinoamericanos y del caribe que conforman el CELAC (Comunidad de Estados L.A y del Caribe).
Se trata de solicitar a la ONU para que a través del Consejo de Seguridad, se estudie la posibilidad de producir una resolución unánime que genere el mandato de verificación.
Para este propósito, la ONU habitualmente evalúa tres cosas:
1. NIVEL DE ACUERDO existente entre las partes.
2. NIVEL DE CONSENSO entre los países miembros del Consejo de Seguridad (5 permanentes y 10 no permanentes), en cuanto a su conveniencia respecto a su eventual participación.
3. DISPONIBILIDAD DE RECURSOS ECONÓMICOS requeridos para este propósito. (Quién o quiénes asume los gastos).
También exige definir con claridad el tipo de CESE AL FUEGO BILATERAL Y DEFINITIVO, forma de Dejación o Entrega de las armas y sobre todo procedimiento de DESMOVILIZACIÓN que sea pactado por las partes para llegar a un acuerdo de finalización del conflicto. El tema relacionado con desmovilización, no fue considerado por el gobierno.
Con la designación de observadores no armados, se descarta la presencia de Fuerzas Militares extranjeras en nuestro territorio.
No hay seguridad total de que ésta anunciada solicitud a la ONU sea aprobada tal como se propone. Se requiere decisión UNÁNIME de 15 países que la conforman.
Existen muchas variables para llevar a cabo esta gestión, especialmente si se trata de un tiempo prolongado, (más de un año).
El número de observadores y los medios requeridos depende de la cantidad de ZONAS DE CONCENTRACIÓN, condiciones geográficas de cada zona y logística disponible para el efecto. Esto demanda cuantiosos recursos, que necesariamente habrá que negociar.
Hay otros países en situación de conflicto armado que han formulado requerimientos similares y hasta el momento no han sido acordados. Entre estos países se encuentran:
YEMEN- SIRIA- IRAQ- AFGANISTAN-CONGO- SUDAN Y HAITI.
Independientemente de la verificación internacional, se requiere también, como recurso indispensable, otra de carácter nacional para evitar posiciones sesgadas de algunos observadores extranjeros en beneficio de las FARC. Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y otros países del Caribe miembros de la CELAC siempre les han sido muy favorables a esta organización terrorista.
Ya ocurrió con la ONU en el proceso de manejo de victimas que se dio en la Mesa de Negociaciones de La Habana donde se observó una posición muy favorable hacia las FARC.
Para mayor garantía en tal sentido, la fuerza pública sin lugar a dudas, debe tener participación activa para ejercer control territorial en anillos externos de seguridad que puedan conformarse en las zonas de concentración y verificar que se esté cumpliendo lo pactado.
En cuanto al cese al fuego bilateral definitivo una vez se determine, las FF.MM y la Policía Nacional, en cumplimiento de sus misiones constitucionales, deberán perseguir con rigor todo actor armado que no se encuentre al interior de las zonas de concentración que sean establecidas (ELN-BACRIM-y miembros de las FARC que no se acojan a estos acuerdos).
En consecuencia, lo que hasta el momento se ha dado a conocer sobre este tipo de verificación, genera muchas dudas y preocupaciones, ya que se dice el QUÉ en términos generales, pero no el CÓMO de su implementación. La participación de la CELAC, tal como ya se dijo, constituye un gran riesgo, que el país y los colombianos no pueden aceptar.
No se habla de la verificación del proceso de desmovilización, no se aclara en que consiste la dejación de armas, ni tampoco se explica el tipo de cese al fuego bilateral que podría ser pactado.
Tampoco se hace referencia ni claridad respecto a las zonas de concentración en cuanto a su tamaño, su número, ubicación y forma como serán utilizadas.
El no conocer con precisión esta información que es determinante, tal anuncio de verificación que podría ser de muy buen recibo por parte de la ciudadanía, será sin duda alguna, objeto de muchos cuestionamientos y especulaciones, afectando significativamente el desarrollo de este proceso de negociaciones.
Enero 20 de 2016
Brigadier General (RA) JAIME RUIZ BARRERA
Presidente Nacional ACORE Verificación de la dejación de las armas




