CN (RA) Fernando Alonso Tabares Molina
En el compendio de las expresiones de la vida popular de nuestros pueblos se han ido recopilando frases, comentarios, que trascienden en el tiempo y las fronteras. Una de estas frases – con algunas modificaciones – dice que “solo Dios y los imbéciles no cambian”, una variante le agrega, “que no se equivocan”. Jorge Luís Borges decía: solo los muertos y los tontos no cambian. Teodoro Petkoff, el revolucionario, político y escritor venezolano dijo:“Solo los estúpidos no cambian de opinión”. Y en nuestro terruño, el señor Expresidente Santos, en esa época candidato presidencial dijo: “Sólo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias”. Esta frase va ligada a un rosario de afirmaciones que realizo en la Corte Constitucional el pasado 7 de Marzo, con relación al uso del glifosato en aspersiones aéreas y que a mi juicio, es necesario aclarar. Como dicen por ahí, una imagen vale más que mil palabras.(UNODC[i]O.D.C.[ii])
Durante su intervención, el expresidente Santos dijo que “los años 2006 y 2007 fueron los de mayor aspersión en la historia –172 mil y 153 mil hectáreas respectivamente– pero que en esos dos años la producción se incrementó según las dos mediciones que se utilizan”.
Viendo la gráfica, es importante aclarar que la aspersión, iniciada en el año 2000 durante el Gobierno de Andrés Pastrana bajo el Plan Colombia, se hizo sobre cultivos de coca detectados, también, que los resultados de la aspersión solo pueden verse al año siguiente, que es cuando se pueden verificar las hectáreas existentes que vienen relacionadas en los informes de las entidades de control y que a menores áreas sembradas con coca, se harán necesarias menos aspersiones con glifosato. Lo cual también implica que mientras las aspersiones se mantengan por encima de las hectáreas sembradas, indica que la resiembra no es suficiente para evitar el descenso de los sembradíos de coca y por ende de las cantidades producidas y enviadas al exterior. Como bien lo señaló el señor expresidente desde el año 2007, siguiendo el planteamiento antes mencionado, las hectáreas sembradas con coca y las aspersiones descendieron casi proporcionalmente hasta el año 2013, e hizo la observación de que ese año fue el de más baja producción de todo este siglo. Pero es bueno precisar que se venía aplicando una aspersión constante y de mayor proporcion a la de las áreas sembradas y que a partir de ese año, cuando las aspersiones se igualan con las áreas sembradas, comienzan a descender hasta cero en el 2016, siendo cada vez menores que las áreas sembradas, los cultivos de coca se disparan hacia las 209.000 hectáreas del 2017 y las 230.000
acuartelar la Fuerza Pública para permitir “la concentración” de las estructuras de las farc, hectáreas que debemos tener hoy. Según explicó el señor expresidente, “el mayor enemigo de la aspersión y la erradicación forzosa es la resiembra”. Pero esta ha existido siempre, incluso cuando tuvimos solo 47.000 hectáreas con coca. Por eso creo que el mayor enemigo de la aspersión y la erradicación forzosa fueron quienes, de manera irresponsable, suspendieron la primera y le entregaron el control del territorio a los narcos manteniendo las tropas en los cuarteles, disminuyendo la segunda.
Seguidamente agregó: “por eso, cuando asumí la presidencia, una de mis primeras acciones fue la de hacer un llamado al mundo entero para que estudiáramos –conjuntamente– estrategias diferentes a aquellas basadas exclusivamente en la represión, que se venían aplicando y que no presentaban resultados positivos”. Las cifras muestran todo lo contrario, la fumigación era y sigue siendo una solución de choque viable para contener el incremento del narcotráfico en Colombia. También dijo: “…un esfuerzo logístico monumental, donde se llegaron a asperjar más de 1 millón 800 mil hectáreas en total, resultó inefectivo e ineficiente por el alto porcentaje de resiembra”y “Durante muchos años, con unos esfuerzos enormes de recursos y de vidas humanas, vimos cómo la producción de hoja de coca bajaba o subía, sin ninguna correlación con el número de hectáreas asperjadas o erradicadas”. ¡Falso! El 2012 era el décimo año en caída libre de los cultivos ilícitos desde el 2000, solamente con dos incrementos, uno mínimo en el 2005 y otro notorio en el 2007 ante la arremetida final de los narcotraficantes ante el éxito de las operaciones ofensivas de la Fuerza Pública, a raíz de las cuales, laboratorios, cristalizaderos, cabecillas y estructuras de narcotraficantes fueron destruidas, capturados, extraditados o dados de baja. Las perlas no terminaron ahí: “Pero no había alternativa mientras no tuviéramos el control del territorio, es decir, mientras no termináramos el conflicto armado”.
Durante el primer gobierno presidencial de Álvaro Uribe, el país logró aumentar su fuerza de combate, lo que generó que pudiera hacer frente a los grupos guerrilleros y lograr que estos retrocedieran en su accionar. Esto se logró por medio de una estrategia diseñada por el gobierno la cual fue “desarrollada en dos fases, la primera orientada a la recuperación del territorio nacional (plan patriota), y la segunda en su consolidación (plan consolidación)” (Observatorio de Derechos Humanos y DIH, 2008), dos estrategias que fueron dirigidas hacia la confrontación y contención del aumento de la fuerza de los grupos subversivos en el país[iii]. Para el año 2010, los cabecillas de las farc eran dados de baja en bombardeos de precisión y operaciones de Fuerzas Especiales. Los cabecillas que no caían abatidos se encontraban en Venezuela, Cuba o Ecuador, protegidos por esos regímenes socialistas que se beneficiaban directamente de los negocios del narcotráfico dirigido por las farc en Colombia. Cierro esta primera parte con una pregunta: ¿Después de suspender completamente las fumigaciones, reducir al máximo las operaciones antinarcóticos, dejándole libre el territorio a “las disidencias”, se acabó el conflicto en Colombia?
[i]http://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Colombia/Colombia-Censo-2009-web.pdf
[ii]http://www.odc.gov.co/sidco/perfiles/estadisticas-nacionales
[iii]http://repository.lasalle.edu.co/bitstream/handle/10185/28879/64132135_2018.pdf?




