David René Moreno Moreno
Analista
Es mucho lo que permanentemente se escucha en diversos círculos sobre la Reconciliación, el Perdón, el Sometimiento de los cabecillas de las FARC, la famosa Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la falsa Paz de Santos y tema obligado: “La Comisión de la Verdad”. Aquí se entrelazan intereses de orden ideológico, político y hasta económico, lo cual indiscutiblemente traerá como consecuencia unas conclusiones amañadas y no la verdad verdadera que espera encontrar el pueblo colombiano y el mundo entero para que realmente se llegue al restablecimiento del orden constitucional, a la aplicación de una justicia imparcial y a la sana convivencia de los colombianos.
Con relación a los intereses de orden ideológico, se observa con gran preocupación que un porcentaje muy alto de los integrantes de esta Comisión han demostrado una clara tendencia izquierdista y es por consiguiente casi seguro que llegarán a una acomodada conclusión de que ‘El estado colombiano, por acción u omisión, ha sido el responsable de la violencia en el país y las FARC son víctimas de este estado opresor’. Resultan paradójicas estas apreciaciones, pero no se puede pensar de otra forma con casos aberrantes como la reciente sentencia del Tribunal Administrativo de Choco que ha condenado al estado a pagar más de $312 mil millones de pesos por desplazamientos tras la masacre de las FARC en Bojayá[1], donde esta organización delictiva asesinó vilmente a 119 personas y lo incomprensible es que el gobierno Santos premió a los cabecillas de esa organización por este y otros miles de crímenes y les dio poder en el Congreso, sueldo millonario, carros blindados, protección y representación política. Sin duda, todo esto debe responder a una estrategia deliberada para la toma política del país y muchos cierran los ojos. Qué vergüenza.
Pero regresando al tema de la ideología de los integrantes de esta famosa Comisión de la Verdad se observa con tristeza que no habrá imparcialidad en sus pronunciamientos finales, pues empezando con el Presidente de esta Comisión, el sacerdote Francisco de Roux, personaje de doble discurso, miembro y Presidente del CINEP[2]por muchos años, ya ha hecho pronunciamientos a favor de la narco subversión; al respecto, Eduardo Mackenzie manifiesta que este sacerdote en un conversatorio del 28 de abril de 2017 declaró “Tengo una verdadera admiración por Pablo Beltrán” (refiriéndose al cabecilla del ELN) y que “El Planteamiento del ELN es lo que los colombianos queremos”[3]. Pero este sacerdote también ya ha calificado las acciones violentas de las FARC como “rebeldía política”[4]; se puede entonces confiar en que esta Comisión actúe con probidad?
Otros integrantes de la Comisión como Alfredo Molano Bravo, académico considerado de izquierda y reconocido por su deambular entre los grupos terroristas como las FARC, especialmente por su amistad con alias Alfonso Cano, es quien justifica la presencia de los niños en la guerra que adelanta la subversión contra el estado de derecho[5]; Lucía González Duque, partidaria de las FARC, como lo manifiesta en su mensaje del 9 de noviembre de 2017:”Yo hoy estoy de fiesta porque las FARC constituyeron su partido político. No sólo respeto, comparto sus principios. Buen camino”[6]; María Patricia Tobón Yagari, antigua funcionaria del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, organización reconocida por su tendencia izquierdista y como adversario de la Fuerza Pública ya que permanentemente busca denunciar a sus miembros ante Cortes nacionales e internacionales posiblemente para el logro de beneficios económicos.
Otros miembros como Marta Ruiz Naranjo, periodista de la cual afirman que: “Sus artículos se caracterizan por un sesgo a favor de la guerrilla y en contra de los miembros de la Fuerza Pública”[7], o Alejandro Valencia Villa, hombre de izquierda y antiguo abogado de la Comisión Andina de Juristas, ONG abiertamente antagonista con la Fuerza Pública en los Tribunales nacionales e internacionales[8]o Carlos Martin Beristain, de nacionalidad española, caracterizado por ser militante de la izquierda, perito de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en casos contra Colombia, profesional muy cuestionado en Ecuador por su participación en contra de la empresa Chevron. Todo lo anterior demuestra que se acomodará la realidad histórica de lo sucedido y primarán los intereses ideológicos de la izquierda, como ya ha sucedido con la publicación del libro BASTA YA, donde no se registra ninguna masacre ni crimen de las FARC y aparece el estado colombiano como el responsable de la violencia en Colombia. Este libro debe recogerse en forma inmediata de todos los colegios.
Sin lugar a dudas la selección de esta Comisión de la Verdad afectará a las instituciones y a los colombianos en general y con sus planteamientos no se logrará contribuir a la paz, sino se profundizará aún más en la gran brecha que deja el crimen y la impunidad en el sentimiento de los colombianos. Y lo que es peor, lo que dejen escrito los miembros de esta Comisión se convertirá en un registro que será empleado durante décadas por la izquierda recalcitrante, buscando condenar a aquellos que se atrevieron a enfrentarlos en su caminar delictivo.
En las famosas audiencias que adelantan los integrantes de la Comisión de la Verdad con las víctimas se aplica un proceso diferente para el caso de los miembros o funcionarios del estado, en comparación con las audiencias de los miembros de las FARC. En el primer caso llevan un grupo muy numeroso de supuestas víctimas y partidarios para presionar a quien está dando sus declaraciones y lograr un amplio despliegue mediático, mientras que para las audiencias de los integrantes de las FARC las están haciendo privadas y sin la debida participación de las víctimas que han causado estos delincuentes. Se debe hacer por tanto un claro esfuerzo para que las víctimas de las FARC, bien sean miembros de la Fuerza Pública o civiles puedan asistir a estos eventos a fin de que relaten su verdadera historia; lo que no se cuente queda en el olvido. De no hacerse este esfuerzo, será la izquierda quien escriba la historia de Colombia. ¿Lo vamos a permitir por pereza u omisión?
[1]Condenan al Estado por desplazamientos tras masacre en Bojayá. https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/condenan-a-la-nacion-por-desplazamientos-en-bojaya-359296. 9 de mayo 2019.
[2]CINEP. Centro de Investigación y Educación Popular. Institución fundada por la Compañía de Jesús en 1972. Organización no gubernamental reconocida como furibunda antagonista de las Fuerzas Armadas de Colombia.
[3]Mackenzie Eduardo. No hay error en la carta de Francisco de Roux al Mindefensa Villegas. www.costanoticias.com/no-hay-error-en-la-carta-de-francisco-de-roux-al-mindefensa-villegas-por-eduardo-mackenzie/12 de julio 2018.
[4]Francisco de Roux. Candidatos de las FARC. El Tiempo. “Nosotros no estuvimos de acuerdo con su guerra, pero la suya fue rebeldía política contra el Estado, al que consideraban enemigo del pueblo, con una moral de morir si fuese necesario con tal de que el enemigo muriera”, manifiesta de Roux. https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/francisco-de-roux/candidatos-de-las-farc-presidenciales-2018-149328. 9 de noviembre 2017.
[5]Molano Bravo, Alfredo. Los niños y la guerra. El Espectador.com. https://www.elespectador.com/opinion/columna-4811 de febrero 2017.
[6]Presunta simpatía por Farc de integrante de Comisión de la Verdad abre debate. https://www.pulzo.com/nacion/comision-verdad-cpnflicto-armado-PP384510
[7]Una “Comisión de la verdad” sesgada, para cubrir a las Farc. La otra cara. https://www.laotracara.co/recomendados/una-comision-de-la-verdad-de-izquierda-para-cubrir-las-farc. 11 de noviembre 2017.
[8]Idem nota 7.





Un comentario
Un análisis detallado de cómo la izquierda intelectual, se volvió caja de resonancia de los genocidas de las FARC, ardiendo un entramado de apoyos internacionales, falseando la verdad y denigrando de nuestras FF.MM, que serán siempre, la contención, para que el país, no caiga en el comunismo salvaje