La ONG internacional Crisis Group (ICG) alertó recientemente sobre las posibles incidencias que para la seguridad regional, podría representar la situación política interna de Venezuela.
Tras divulgar un estudio titulado “Venezuela: una casa dividida”, el director de ICG para América Latina y el Caribe, Javier Ciurlizza, dijo que con el informe se busca «sacudir los hombros y las conciencias» de los vecinos de Venezuela, porque se trata de un «problema de seguridad regional», no solo venezolano.
Según Ciurlizza, en declaraciones a periodistas, una inestabilidad profunda en Venezuela repercutiría en otros países y especialmente en Colombia, donde podría aumentar la violencia, especialmente en zonas fronterizas, y afectar negativamente al proceso de paz con la guerrilla.




