La reciente escena del Presidente de la República reprendiendo públicamente a un Señor General del Ejército Nacional frente a las cámaras y el público no es solo un acto de autoridad; es, fundamentalmente, un error de liderazgo que fractura la delicada relación entre el poder civil y el estamento militar. Al regañar a un Señor General de esta manera, se envían tres mensajes sumamente peligrosos.

Editorial – Seguridad con autoridad, garantías jurídicas y visión de futuro
Por: General (R) Guillermo león León Presidente de ACORE y CONFECORE El discurso pronunciado por el presidente Abelardo de la Espriella durante




