Continuando con nuestra serie sobre los procesos de paz en el mundo, publicamos a continuación, para conocimiento de nuestros lectores, un documento sobre el conflicto armado interno que vivió El Salvador entre 1970 y 1992, y las circunstancias en que se desarrolló la negociación de paz, con sus resultados y alcances.
La investigación y compilación del documento estuvo a cargo del politólogo Andrés Cotrina Acosta, miembro del Instituto de Estudios Geoestratégicos y Asuntos Políticos (IGEAP) de la Universidad Militar Nueva Granada, bajo la dirección del general (h) Gustavo Rosales Ariza.
PROCESOS DE PAZ: UN REFERENTE, EL SALVADOR[1]
(COMPILACIÓN INFORMATIVA[2] No. 3)
Palabras Clave: El Salvador, Grupo de Contadora, Esquipulas II, desaparecidos, FMNL.

Foto tomada de internet
$11. Contextualización
El conflicto interno armado –nunca declarado oficialmente– que vivió El Salvador se desarrolló entre 1970 y 1992, enfrentó a la Fuerza Armada contra de las fuerzas insurgentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Las víctimas de éste han sido calculadas en 75.000 muertos y desaparecidos, y concluyó luego de un proceso de diálogo entre las partes, con la firma de un acuerdo de paz que permitió la desmovilización de las fuerzas guerrilleras y su incorporación a la vida política del país.
El conflicto sembró raíces en:
$1· La desigualdad social y económica
$1· La concentración de la propiedad de la tierra y su tenencia en pocas manos
$1· La falta de espacios democráticos y la represión que los grupos de poder ejercieron a través de sucesivos gobiernos militares que se iniciaron con la dictadura de doce años, del General Maximiliano Hernández Martínez.
La máxima expresión de la violencia tuvo su tope entre 1980 y 1992, durante dicho período, El Salvador fue protagonista de secuestros, masacres, asesinatos y desaparecimientos forzosos ejecutados en el campo y la ciudad.
Con la llegada de la Junta Revolucionaria de gobierno[3], se impusieron varios objetivos, por ejemplo: la terminación de la violencia y garantizar el respeto a los derechos humanos pero no fue mucho lo que se avanzó y como lo afirmó el embajador de El Salvador, Guillermo Rubio Funes, “luego del asesinato del Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, se intensificó la violencia en El Salvador. Con la intención de detener la escalada de terror y dado que la crisis política social continuaba, la Junta Revolucionaria realizó cambios drásticos dentro del sector socio económico del país:
• Una reforma agraria, con expulsión de los propietarios de más de 500 hectáreas.
$1• La nacionalización de la banca, del comercio exterior y de la compañía del café, que regulaba el principal producto generador de divisas.
En ese mismo año, cinco grupos insurgentes: Fuerzas Populares de Liberación, Ejército Revolucionario del Pueblo, Resistencia Nacional, Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos, Partido Comunista de El Salvador, se aliaron para conformar el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN[4]”.
El FMLN lanzó la “ofensiva final”, considerando posteriormente el diálogo, como una opción, para lo cual planteó una agenda así como mecanismos y objetivos a alcanzar en una negociación (…) La propuesta fue rechazada de inmediato ya que se consideró inconstitucional, por incluir la integración de los mandos y tropa proveniente del FMLN (…)[5].
Para 1981 el presidente provisional Álvaro Magaña anunció la creación de una Comisión que consideraría negociar con el FMLN. Dos años después el FMNL solicitó tener una reunión de diálogo con el gobierno de los Estados Unidos, manifestando que los consideraban como «parte involucrada en el conflicto, y no como mediador». Como consecuencia de ello, por primera vez desde el inicio del conflicto se efectuó una reunión entre representantes del gobierno y del FMLN, sin embargo el presidente del momento suspendió el diálogo.
En 1984 el pueblo asistió a las urnas y eligió como presidente de la República al Ingeniero José Napoleón Duarte y en octubre, éste una “Oferta de Paz” y ofreció:
$1o Amnistía general para los delitos políticos
$1o Eliminación de los métodos represivos
$1o Seguridad de un espacio político dentro del esquema democrático pluralista y constitucional.
Si bien el proceso tuvo una talanquera en 1985, diversos sectores nacionales e internacionales presionaron por la reanudación de los diálogos, a esto su sumaron sectores civiles con manifestaciones pacíficas.
$12. Acuerdos firmados
En este aparte se presentan algunos acuerdos firmados para darle solución al conflicto, que implica el ejercicio de la violencia, alude también a las reformas necesarias para hacer de Centroamérica una región con desarrollo.
2.1 Acuerdo de Esquipulas I
Esto fue iniciativa efectuada en la década de 1980 para resolver los conflictos militares que plagaron América Central por muchos años. Este acuerdo fue construido sobre el territorio trabajado por el Grupo Contadora de 1983 a 1985.
“Los presidentes centroamericanos, reunidos en Esquipulas, Guatemala, el 24 y 25 de mayo de1986, manifiestan que han tenido una reunión provechosa por la franqueza con que han analizado las coincidencias así como las diferencias que persisten con respecto a la concepción de la vida, y la estructura del poder en la democracia pluralista.
Coinciden en que la mejor instancia política con que Centroamérica cuenta hasta ahora para alcanzar la paz y la democracia y reducir las tensiones que se han generado en los países, es el Proceso de Contadora creado gracias al esfuerzo de algunos paisas latinoamericanos y reconocido por la comunidad internacional”[6].
2.2 Acuerdo de Esquipulas II
Este acuerdo planteó diversas medidas para promover la reconciliación nacional, el final de las hostilidades, la democratización, las elecciones libres, el término de toda asistencia para las fuerzas militares irregulares, negociaciones sobre el control de armas y la asistencia a los refugiados. También sentó las bases para los procedimientos de verificaciones internacionales y proveyó de una agenda para su implementación.
–Asumir plenamente el reto histórico de forjar un destino de paz para Centroamérica.
– Comprometernos a luchar por la paz y erradicar la guerra.
– Hacer prevalecer el diálogo sobre la violencia y la razón sobre los rencores.
– Dedicar a las juventudes de América Central, cuyas legítimas aspiraciones de paz y justicia social, de libertad y reconciliación, han sido frustradas durante muchas generaciones, estos esfuerzos de paz.
– Colocar al Parlamento Centroamericano como símbolo de libertad e independencia de la reconciliación a que aspiramos en Centroamérica[7].
2.3 Acuerdo de Chapultepec[8]
Para finales de 1991 el gobierno de El Salvador y el FMLN suscribieron el Acta de Nueva York por el que se acordó la suscripción de los Acuerdos de Paz y convinieron asimismo, poner fin definitivo al enfrentamiento armado, a partir del 1 de febrero de 1992. La firma de los Acuerdos se realizó el día 16 de enero de 1992 en el Castillo de Chapultepec, México, Distrito Federal.
Los Acuerdos de Chapultepec representaron el término real del conflicto armado en El Salvador y por consiguiente constituyeron fundamentalmente acuerdos de carácter político entre el Gobierno y el FMLN. Estos constan de un preámbulo, nueve capítulos y una declaración final.
$1· Capitulo I. Fuerza Armada
Dicta los principios doctrinarios que deberían regirla, su sistema educativo, el proceso de reorganización, las regulaciones que marcarían la reducción del personal, material, equipo, instalaciones y estructuras.
$1· Capitulo II. Policía Nacional Civil
Se refiere a la creación de ésta, a su doctrina, líneas principales organizativas, su estructura, su función territorial y se establecieron los perfiles que deberían poseer los candidatos a formar parte de ese cuerpo de seguridad pública.
$1· Capitulo III. Sistema Judicial
Establece la independencia del Consejo Nacional de la Judicatura de los órganos del Estado, así como la creación de la escuela de capacitación judicial, y de la Procuraduría Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos.
$1· Capitulo IV. Sistema Electoral
Acuerda que la comisión nacional para la consolidación de la paz, COPAZ, integrada por dos representantes de cada uno de los partidos políticos, así como por dos representantes del Gobierno y dos del FMLN, estudiarían las reformas al código electoral, que posteriormente deberían ser aprobadas al seno de la Asamblea Legislativa.
$1· Capitulo V. Tema Económico y Social
Comprende en el preámbulo un enfoque sobre el problema agrario, en cuanto a tierras que excedían 245 hectáreas, las tierras propiedad del estado que no eran reservas forestales, sobre tierras en zonas conflictivas y tierras ocupadas. Se abordaron aspectos sobre el crédito para el sector agropecuario, para la micro y pequeña empresa, medidas para la protección al consumidor y la privatización.
$1· Capítulo VI. Participación Política del FMLN
Señala que se adoptarían medidas legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para garantizar a los ex combatientes del FMLN el pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos, en orden a su reincorporación, dentro de un marco de plena legalidad a la vida civil, política e institucional del país.
$1· Capitulo VII. Cese del Enfrentamiento Armado
Afirma que este sería un proceso irreversible, corto, dinámico y de duración predeterminada, que debería aplicarse en todo el territorio nacional de El Salvador, iniciándose bajo la supervisión de las Naciones Unidas el día 1 de febrero de 1992.
$1· Capitulo VIII. Verificación de las Naciones Unidas, y el Capitulo IX, Calendario de Ejecución, se refieren a la facultad de las Naciones Unidas de verificar el cumplimiento del Acuerdos de Paz
La firma de los Acuerdos de Paz marcó el comienzo de un extenso proceso de transición entre la guerra y la paz. Éste, en primera instancia, puso mayor atención en la implementación y cumplimiento de los Acuerdos de Paz, y más adelante, en la consolidación de las nuevas instituciones y sistemas políticos/sociales.
La ONU, que ofició como organización verificadora por medio de la ONUSAL[9], hizo seguimiento al cumplimiento de los acuerdos, a la creación o fortalecimiento de todas las instituciones democráticas, supervisó la realización de programas de reinserción a la vida civil y productiva de los excombatientes; el establecimiento del Fondo de Lisiados; asentamientos humanos; indemnizaciones a personal desmovilizado; investigaciones de casos de derechos humanos y supervisión del proceso electoral de 1994, considerado por la ONU como el punto culminante del proceso de paz. Por primera vez, la ONU establecía una misión con tres componentes: División de Derechos Humanos y Divisiones Militar y de Policía.
$13. Lecciones del proceso salvadoreño
$1o Según Ricardo Córdova Macías, Doctor en Ciencias Políticas, señala que: “En una evaluación reciente sobre el proceso de transición, se señalaba que el Plan de Reconstrucción Nacional (PRN) ha tenido éxito en la ayuda a la desmovilización de los excombatientes, tanto durante el periodo de concentración de las fuerzas militares como durante la etapa de contingencia. La inversión hecha en la atención a aquéllos aseguró la necesaria estabilidad política para ejecutar los compromisos contemplados en los Acuerdos de Paz. En dicha evaluación se señala que se ha logrado la inserción o reinserción de excombatientes a la vida civil y productiva en las comunidades locales (MSI, 1996). Es importante aclarar que una «reinserción» exitosa no implica necesariamente una significativa mejora económica, pues pueden haberse integrado a la vida civil y productiva y estar igual de pobres y frustrados que el resto de los habitantes de las comunidades, en particular aquellas más afectadas por el conflicto armado”[10].
$1o Para Manuel Montobbio, de nacionalidad española y Doctor en Ciencias Políticas, afirma en su artículo titulado “El Salvador cumple veinte años de paz[11]” (…) el proceso en El Salvador puede en el cómo el proceso salvadoreño ser contemplado, en el plano internacional, como proceso de paz, y en el plano nacional, según la perspectiva, como proceso de transición democrática, revolucionario o de paso del estado de naturaleza al contrato social; confluyen en un mismo camino: un régimen político sustancialmente diferente al existente antes del “golpe de los capitanes” del 15 de Octubre 1979 que da inicio al conflicto al que los Acuerdos pusieron fin. Un régimen democrático desde una perspectiva poliárquica. Pues tal es en lo sustancial el después, el hoy en que éstos se han trasladado del papel a la realidad. Democracia sin embargo en consolidación, que plantea, mirando al futuro, a sus actores tanto el reto de ésta, la de sí mismos y el sistema de partidos, como el de la eficacia. Pues los ciudadanos no demandan sólo a su sistema político que sea democrático, sino que resuelva efectivamente sus necesidades. Que democracia signifique en definitiva desarrollo y gobernabilidad (…)
$1o De otra parte, para la ONU, el resultado obtenido en El Salvador ha sido tan positivo, en comparación con otras intervenciones suyas que se ha convertido en un ejemplo. Es así que puede aportar su experiencia en la organización y supervisión de un cese al fuego y en el proceso de desmovilización y subsiguiente reinserción económica y social de grupos subversivos en cualquier caso de conflicto interno que presente un país miembro de la comunidad internacional.
$1o También puede considerarse que el esfuerzo llevado a cabo por los salvadoreños en el camino hacia la consolidación de la paz ha sido extraordinario, especialmente si se toma en consideración que se realizó en un país en vías de desarrollo, con limitados recursos y necesidades crecientes en todos los órdenes.
$1o Finalmente y tomado a Vicenç Fisas, Director de la Escuela de Paz de Barcelona indica que:
“Los factores determinantes para la obtención de los acuerdos fueron varios: el anhelo de paz del pueblo salvadoreño, los cambios de la derecha civil, la deslegitimación de las Fuerzas Armadas, el asesinato de los seis sacerdotes jesuitas, el empate militar entre las FFAA y el FMLN, la flexibilización de las posiciones, la mediación de Naciones Unidas, la labor de los Países Amigos (España, México, Colombia y Venezuela), el papel positivo de la Iglesia Católica y de la Comisión Nacional de Reconciliación, el nuevo escenario geopolítico (fin del imperio soviético, derrota sandinista), la presión de los Estados Unidos en la etapa final y la influencia del Grupo de Contadora. El proceso había durado diez años[12]”.
[1] Este documento forma parte de la serie “Informativo” del Instituto de Estudios Geoestratégicos y Asuntos
Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada, su compilación final estuvo a cargo del politólogo Andrés
Cotrina Acosta, miembro de este Centro Académico.
El informativo forma parte de una serie relacionada con procesos de paz que incluye, en su última entrega:
Sudáfrica.
[3] Los integrantes de ésta fueron: conformada por dos militares de distintas tendencias ideológicas, Coronel Adolfo Majano (centro izquierda) y el Coronel Jaime Abdul Gutiérrez (derecha), y por tres civiles: Dr. Guillermo Manuel Ungo (miembro de la Internacional Socialista), Ing. Román Mayorga (Rector de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, UCA), y el Ingeniero Mario Andino (empresario).
[4] Conferencia presentada en la Universidad Militar Nueva Granada, 31 de julio de 2012
[5] Ibíd.
[6] El Acuerdo completo puede ser consultado en: http://www.parlacen.int/Informaci%C3%B3nGeneral/MarcoPol%C3%ADticoyJur%C3%ADdico/EsquipulasI.aspx
[7] Algunas decisiones del Acuerdo. Texto completo en: http://www.guatemalaun.org/bin/documents/Esquipulas%20II.pdf
[10] CÓRDOVA, Macías Ricardo. “El Salvador. La nueva agenda de posguerra”. Nueva Sociedad Nro. 145 Septiembre-Octubre 1996, pp. 9-15.
[11] Montobbio, Manuel. “El Salvador cumple veinte años de paz” Diciembre de 2012. En: http://blogs.elpais.com/ideas-subyacentes/2012/12/el-salvador-cumple-veinte-a%C3%B1os-de-paz.html
[12] VICENÇ, Fisas. “Procesos de paz comparados”. Escuela de cultura de paz de Barcelona, abril de 2010.
En: http://escolapau.uab.es/img/qcp/procesos_paz_comparados.pdf




