El pasado lunes, 18 de noviembre, se realizó en la sede Nacional de ACORE un nuevo conversatorio sobre la situación política del país, con énfasis en las negociaciones de paz de La Habana, en el que participaron distinguidos voceros y líderes políticos de nuestro país.
En el conversatorio, que contó con una nutrida asistencia de asociados, participaron el candidato presidencial por el Partido Uribe Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga; el precandidato de la Alianza Verde John Sudarsky, y el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) José F élix Lafaurie.
Oscar Iván Zuluaga:
En su intervención, el candidato del Partido Uribe Centro Democrático, fustigó las negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc.
Al respecto precisó que una vez en el poder, el mandatario colombiano entregó las llaves de la paz al extinto presidente venezolano Hugo Chávez, desarticulando así la política de seguridad ciudadana que adelantaba el gobierno de Álvaro Uribe.
Agregó que el proceso de paz con las Farc implica grandes riesgos, y en este sentido aseguró que lo único que le interesa a los dirigentes de esa organización terrorista es la exportación del modelo castro-chavista a Colombia.
Para Zuluaga todo el accionar de las Farc, está dirigido a la proyección de ese modelo, y por lo mismo, se lamentó que la agenda del país esté condicionada por La Habana.
Indicó que actualmente hay más atentados a oleoductos, quema de vehículos, ataques a la población que hace cuatro años, a la vez que existe desmotivación en la fuerza pública, porque mientras combate a los terroristas, el gobierno dialoga con ellos, sin exigirles algo a cambio.
Finalmente el candidato presidencial aclaró que en su movimiento “queremos la paz, pero una paz sin impunidad, que sea ejemplo para el país y que fortalezca la democracia.
John Sudarsky:
Por su parte el precandidato de la Alianza Verde hizo un análisis sociopolítico de las causas que originaron el conflicto, con énfasis en la problemática del campo.
Sudarsky recordó que en los años 30 la población colombiana era mayoritariamente campesina, en una relación de 80-20, mientras que ahora “si acaso”, viven en el campo unos 11 millones de personas, de las cuales apenas la mitad son campesinos.
El académico y dirigente político planteó, como objetivo fundamental para impulsar el desarrollo del país, la urgencia de “sacar del medio” a la que denominó ‘Clase extractiva’, que implica corrupción y clientelismo.
Para Sudarsky, los cambios que requiere el país no se han podido realizar debido precisamente al modelo político que favorece el statuo quo, y que, finalmente no es representativo porque, aseguró, el sistema de representatividad es de uno por cada tres colombianos y se basa, reiteró, en la corrupción y el clientelismo.
“Este es el momento histórico para dar un cambio en la política en Colombia, que permita acumular capital social y eliminar una clase política corrupta”, concluyó el dirigente político.
José Félix Lafaurie:
Entre tanto, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, rechazó enfáticamente la gestión del presidente Juan Manuel Santos, en el plano nacional e internacional.
Al referirse a la situación creada por el fallo de La Haya con respecto a San Andrés, el dirigente ganadero se mostró preocupado porque frente a los sobrevuelos de aviones rusos en territorio colombiano, y otras acciones similares en aguas nacionales, por parte de naves extranjeras, “no he visto un gesto de Estados Unidos” en apoyo al gobierno colombiano.
Lafaurie se preguntó si “este gobierno impostor, este gobierno timorato, podrá defender los intereses del país, o por el contrario lo que busca es complacer a la mesa de La Habana?”
En su intervención, el dirigente advirtió que los medios de comunicación, “supuestos orientadores de opinión pública”, se encuentran comprometidos con la política de apaciguamiento en la que el gobierno considera que “aquellos que venimos reclamando una política mucho más digna y mucho más clara, en materia de seguridad, somos unos buitres guerreristas”.
Igualmente, dijo que desde el comienzo del presente gobierno se ha dado una arremetida contra la fuerza pública, “y no han sido pocos y aleves, los ataques contra el honor militar. Hasta el punto de que con el argumento de los ‘falsos positivos’, casi que militar traduce criminal, como ganadero ‘paramilitar’, porque aquí macartizan muy fácilmente a aquellos que cumplen la delicada misión de defender las instituciones”, explicó.
Más adelante expresó su molestia porque “la clase dirigente no dirija. Es la liviandad, la condición facilista de creer que se puede acomodar, siempre independientemente, de los gobiernos. Porque la nota predominante es la captura del Estado. Y en consecuencia, estar cerca del poderoso termina siendo mucho más rentable que acompañarse de esa frase de que la economía va bien, pero el país va mal”.
Según Lafaurie, Este país va mal y los medios de comunicación lo único que hacen es “alentar ese camino equivocado en que nos lleva el gobierno impostor de Santos”.
Igualmente, señaló que durante sus correrías por el país se ha dado cuenta que lo que piensan los colombianos no es lo que están pensando en Bogotá los formadores de opinión”.
Hay un divorcio, una fractura, entre lo que piensa el colombiano de a pie,” y lo que el gobierno cree que, a través de los medios de comunicación, ‘enmermelados’, es capaz de dictarle a la opinión pública colombiana”, insistió el dirigente.
Finalmente Lafaurie aseguró que “el país ya sabe por quien no vota. El país no va a votar por Santos”. “Si hacemos una verdadera cruzada derrotaremos a Santos porque este es un país “amenazado y atemorizado”, concluyó.




