La característica central de un Estado de derecho es el sometimiento a reglas jurídicas. El encargado de velar por el cumplimiento de las mismas es el servidor público y en caso de que algún ciudadano considere irregular su actuación, podrá demandar ante la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, esto es, ante un Juzgado Administrativo, Tribunal Administrativo o ante el Consejo de Estado, la reclamación pertinente.




