LA FRONTERA CON VENEZUELA UNA ZONA CALIENTE

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Por: Vicealmirante (RA) Luis Fernando Yance V.

Resumen: La frontera con Venezuela, ya sea terrestre o marítima, es de especial interés, dependiendo de las circunstancias políticas en especial en Venezuela. El problema de la migración de venezolanos hacia Colombia y otros países ha suscitado interés de Colombia, Ecuador, Perú, Argentina y Chile principalmente, por que han generado una crisis sin antecedentes en la región. La movilización de tropas venezolanas hacia la frontera colombiana es una provocación, y, hemos tenido varias, inclusive con violación a la soberanía nacional colombiana. También la situación del narcotráfico y el aumento de los cultivos han generado una alerta en el gobierno colombiano, que se interpreta como un problema de carácter transnacional.

Palabras claves: Territorio, frontera terrestre, frontera marítima, estabilidad, amenazas, soberanía nacional, Integridad territorial, lucha contra las drogas.

La frontera colombiana con Venezuela una bomba de tiempo.

Desde hace 20 años, Colombia ha sufrido la beligerancia de los gobernantes Chávez y Maduro por circunstancias políticas y problemas internos. Recordemos en febrero de 2008, ordenó la movilización de tropas a la frontera y también cerró la embajada en Bogotá, dando unas órdenes claras: “Señor ministro de defensa, muévame 10 batallones hacia la frontera con Colombia inmediatamente”. Minutos antes había calificado de “cobarde asesinato” la muerte de Raúl Reyes de las FARC a manos de las Fuerzas Militares de Colombia en territorio ecuatoriano y sentenció seguidamente: “Si a usted presidente Uribe se le ocurre hacer esto en Venezuela, le vamos a mandar unos aviones de combate (SUKOY) compañero”. Una amenaza que desborda cualquier calificativo y se considera un acto hostil hacia Colombia.

El 23 de marzo de 2017, personal de la guardia venezolana incursionó en territorio colombiano, al mando de un general, permaneció allí varios días en cercanías de Arauquita, instalaron una bandera venezolana y, desafiaron al Estado colombiano. También en enero de 2016, violando la soberanía nacional, tropas del vecino país penetraron a territorio colombiano, aduciendo problemas de contrabando, narcotráfico y seguridad, violando las normas del derecho internacional.

La guardia venezolana con dos helicópteros, el 21 de agosto de 2018, a escasos 20 días de posesionarse el presidente Duque, desembarcaron tropas en Tibú y permanecieron ultrajando a varios habitantes colombianos.

El 25 de septiembre, nuevamente Maduro ordena movilización de las tropas venezolanas a la frontera con Colombia, al mando del general Remigio Ceballos Ichaso, con el fin de combatir problemas como el narcotráfico y desvertebrar grupos de crimen organizado, paramilitares y contrabando y, puntualizaba el general: “Dar contundentes golpes a las mafias que operan en la frontera”. Esto lo hace con unidades de despliegue rápido, utilizando batallones aerotransportados y fuerzas especiales. Están en su derecho, si de esto se trata.

La frontera y los límites terrestres con Venezuela están plenamente definidos en el Tratado López de Mesa – Gil Borges desde el año de 1941 que le puso punto final a este largo proceso, después de casi 60 años de negociaciones, en esta larga frontera de 2.219 kilómetros. No es por lo menos que estos dos gobernantes venezolanos han violado la soberanía nacional colombiana. Al Estado colombiano le corresponde velar por la integridad territorial de la República y hacer respetar su territorio con base al Derecho Internacional y el mandato de nuestra Constitución, y, esa misión recae particularmente en las Fuerzas Militares como mandato supremo y surge del interés nacional, como lo es, preservando la vida de los colombianos.

¿Qué puede hacer Colombia?

Con la misma intención de Venezuela, Colombia en mi imaginación y en el precepto que le manda la Constitución para preservar la vida de los colombianos, la soberanía nacional, la integridad territorial y, apegado al Derecho Internacional, debe propiciar algunas actividades militares y estar en consonancia con la seguridad y defensa nacional, y, las medidas anunciadas por el presidente Duque en la lucha transnacional contra el narcotráfico podremos avanzar en:

1.Mantener una alerta en la frontera venezolana en los sitios de La Guajira, Norte de Santander, Arauca, Vichada y Guanía, con elementos significativos de Inteligencia nacional y militar, que sirvan para efectuar los planes contingentes en caso de violación del territorio colombiano por la Guardia Nacional o tropas venezolanas o movilizaciones a gran escala.

2.Se hace necesario concentrar Fuerzas de Tarea Conjunta en el Catatumbo, para contrarrestar el accionar del ELN y las bandas de narcotraficantes con unidades de despliegue rápido y apoyar de la misma manera las operaciones que dice cumplir la tropa venezolana.

3.Concertar con los Estados Unidos y México operaciones combinadas con el fin de desarticular los carteles en la frontera y, desarticular las bandas con destino seguro de la droga a estos dos países.

Iniciar los Acuerdos con los Estados Unidos para la fumigaciones e interdicciones en el Catatumbo, Nariño y el Putumayo, con “Bases Aéreas” que sirvan para la lucha contra el narcotráfico como una forma de erradicación de los cultivos ilícitos. Esto, como complemento a la estrategia ordenada por el presidente Duque para reducir los cultivos en los próximos 4 años, como así lo ha anunciado, en la Asamblea General de las Naciones Unidas y las reuniones bilaterales efectuadas en el marco de esta visita.

4.Concentrar un gran Fuerte Militar en esta región para cumplir varias tareas operacionales como: Control de la migración irregular, en especial en la desarticulación de la entrada camuflada de grupos terroristas, narcotraficantes y otras amenazas asimétricas que pueden generar un gran daño a la nación. Apoyar el control de esta migración que asciende a más de un millón de venezolanos que la hace, la mayor en toda la historia de la región con los problemas coyunturales que esto acarrea y que, no estuvimos preparados para esta gran avalancha.

5.Mejorar las capacidades de alerta temprana, terrestres, marítimas y aéreas, con la aprobación del sistema que está en curso en el Senado en el presupuesto para las Fuerzas Militares y las otras armas disuasivas requeridas para su defensa.

Las amenazas se ciernen sobre nuestro territorio, no deben dejarse a un lado. Es algo serio que implica una acción, una determinación que obligan a tomar precauciones y preparaciones desde todas las órbitas gubernamentales, en especial la militar, que encontramos válidas con estas provocaciones por parte del gobierno venezolano. Sumado a lo anterior, la crisis que generan las migraciones, son necesarias tomar precauciones y un control estricto de quienes ingresan a nuestro territorio. Debemos prepararnos, como así lo anunciara Liddell Hart en el campo teórico, como lo es, alcanzar la superioridad militar para evitar estas provocaciones.

 

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