Un nuevo conversatorio sobre el proceso de negociación de paz entre el Gobierno y las Farc, se cumplió el pasado jueves 10 de octubre en la sede Nacional de ACORE con asistencia de los senadores, Juan Lozano y Juan Carlos Vélez, y del representante a la Cámara Miguel Gómez.
El encuentro, que se desarrolló bajo la orientación del presidente de la Asociación, brigadier general Jaime Ruiz Barrera, contó con una nutrida asistencia de Asociados, miembros de organizaciones de la Reserva y amigos de la Fuerza Pública, como el periodista y ex diplomático Plinio Apuleyo Mendoza.
La temática del conversatorio giró en torno a importantes aspectos de la negociación de paz, como los posibles mecanismos constitucionales de refrendación de un eventual acuerdo; la acción penal contra los desmovilizados de los grupos terroristas; la dejación o entrega de armas por parte de éstos y los mecanismos de verificación y, la participación política.
Igualmente, la eventual presentación de un proyecto de estatuto antiterrorista para enfrentar la amenaza de los grupos armados ilegales.
No soy enemigo de la paz: Vélez
Al iniciar su exposición, el senador Vélez aclaró que no es enemigo de la paz, “porque qué colombiano no va a estar de acuerdo con la paz”, pero se quejó de que a quienes tienen posiciones críticas frente al proceso, se les llame “enemigos de la paz, guerreristas o militaristas”.
Agregó que existen muchas preocupaciones respecto a las negociaciones y dijo que una eventual suspensión de las negociaciones tendría que prolongarse hasta después de junio –porque seguramente habrá segunda vuelta presidencial- y luego, advirtió, “no habrá forma de reactivarlas”.
Por otra parte, anotó, “Las Farc saben muy cómo utilizar su posición negociadora y van a buscar que algunos de sus pronunciamientos en el proceso electoral puedan ayudarle al presidente Santos a lograr su reelección, pero eso va a tener un costo supremamente alto que daría al traste con cualquier posibilidad de reelección”.
“En conclusión, señaló, el Gobierno está en el peor de los mundos porque el proceso de paz no logró su cometido”.
Agregó que presume que “Las Farc le van a firmar cualquier cosa al Presidente, algunos puntos, pero no lo básico y lo esencial, que quedará para futuras negociaciones”, las cuales continuarían luego de la reelección, “de la cual yo no estoy muy seguro, porque ahí están las encuestas”.
En cuanto al referendo, afirmó que “pretende incluir varios acuerdos de reforma a la Constitución”, y explicó que “ese tipo de referendos tienen que presentarse en el Congreso como un proyecto de ley donde cada una de las preguntas estén discriminadas en forma independiente”.
“Lo que quieren crear es un referendo nuevo para obviar el paso por el Congreso de esa ley”, agregó.
Sin embargo, aseguró que “no habrá referendo en las elecciones parlamentarias. De pronto en las presidenciales”, concluyó.
Referendo ‘armado’ pretende cambiar la ley: Gómez
Por su parte el representante Miguel Gómez aseguró que con el referendo que él califica de ‘armado’, lo que se quiere es cambiar la ley134 que define los mecanismos de participación ciudadana en el país.
“Se quiere cambiar la ley porque prohíbe taxativamente que los referendos se lleven a cabo cuando hay consultas electorales normales. Quieren cambiar la ley para colgarle a una de las elecciones del próximo año, el tema del referendo por la paz”, dijo.
Más adelante el congresista hizo una dura crítica a la evolución de la Constitución del 91, y dijo que se debe aprovechar la coyuntura para reformarla y hacer una que funcione.
De la misma forma, Gómez expresó que si bien el gobierno expidió una ley de víctimas, “después hizo otra ley para los victimarios, que es el Marco Jurídico para la paz. Es la ambigüedad, el cinismo político llevado al extremo que consiste en decir que las víctimas son la prioridad para la paz, y meses después aprobar una reforma constitucional en la cual se le da patente de corso a los victimarios”, manifestó.
En cuanto a la participación política de las Farc, afirmó que ellos están participando políticamente todos los días. “tienen acceso a los medios, tienen medios de comunicación electrónicos, tienen ONG que apuntalan su mensaje y tienen un partido político que es la Marcha Patriótica”, recordó.
“Ellos hacen la política que nosotros no hacemos y creo que hay que dejarlos que entren en política para que entiendan lo difícil que es hacerla”, agregó.
Así mismo, expresó que el proyecto de Estatuto Antiterrorista es un asunto “absolutamente vital, porque si hay acuerdo de paz, el terrorismo tiene que ser sancionado de manera ejemplar y las normas del país están dispersas en un código penal que no permiten que las personas sean juzgadas en una jurisdicción que debe ser especial, como se ha hecho en otros países”.
Finalmente, Gómez aseguró que el escenario más probable es que antes del 18 de noviembre se negocie un cese al fuego, disfrazado de suspensión de los diálogos.
“Lo que va a pasar es que antes del 18 de noviembre el gobierno va a acordar con ellos un cese al fuego. Van a suspender la negociación hasta el final de las elecciones y después encadenan el resto de la negociación”, explicó.
Las preocupaciones de Lozano
Mientras tanto, en su intervención, el senador Juan Lozano esbozó ocho puntos de preocupación que para él son determinantes en la actualidad del país:
– La preocupación general por el rumbo del país. Según Lozano, “a Juan Manuel Santos el país le dio un mandato y le entregó unas banderas, y él se eligió con un discurso. Pero cuando llegó a la Casa de Nariño tomó un camino diferente y decidió orientar al país por otros senderos muy distintos”.
– El peligro de la habilitación política del terrorismo. De acuerdo con el senador, para el mundo era claro que las Farc eran una organización terrorista y si querían cambiar su calificación debían generar unos hechos de rectificación, de paz y dejación de las actividades. Situación que no ha ocurrido.
– El presidente Santos convirtió a La Habana en el Caguán con pasaporte. La diferencia sustancial entre el Caguán y La Habana, dijo, es que en el Caguán por lo menos el presidente Andrés Pastrana tenía el control migratorio en cabeza del Estado.
Pero, preguntó ¿de quién es el control migratorio en La Habana? “Lo que decida Cuba, lo que decida Castro”, se respondió.
– Renuncia a la defensa integral de la soberanía nacional. Al respecto citó el impasse ocurrido con el gobierno de Venezuela, luego de que Santos se reuniera con el candidato opositor Enrique Capriles.
“Terminó el régimen de Venezuela señalándole al gobierno legítimo de Colombia, a quién puede recibir y a quién no, y la valentía del presidente Santos en relación con ese tema le duró unas pocas semanas, porque después fue a Venezuela a pedir excusas por haber recibido al señor Capriles aquí”.
“A mí preocupa que las llaves de la paz no estén en las manos del Jefe de Estado de Colombia, sino en las manos de los jefes de Estado, o de Venezuela o de Cuba”, advirtió.
– El gobierno ha decidido no contrariar a las Farc. Al respecto, aseguró que a pesar de los asesinatos de militares, Santos nunca se refirió a esos hechos en contravía de lo que para un Jefe de Estado debe representar la muerte de sus soldados.
“Aquí en Colombia a quienes son héroes del país, los masacran las Farc y el gobierno no levanta la voz, y (Humberto) De la Calle, menos, allá en La Habana”, se quejó Lozano.
– El tema de la dejación de armas tiene, obviamente, la mayor gravedad. En este sentido dijo que “si hay un propósito, uno tutelar que explique un proceso de paz, tiene que ser la entrega de las armas. Pero por la ambigüedad en ese frente, y por el apresuramiento político, estamos ad portas de la versión siglo XXI de la combinación de las formas de lucha”, anotó.
– Las Farc no son una organización homogénea. Al respecto anotó que “si el gobierno está haciendo un proceso para tomarse la foto con los refugiados de las Farc en Venezuela, eso no le va a garantizar a los colombianos ninguna desmovilización eficaz de quienes están todos los días narcotraficando y ejerciendo acciones terroristas”.
“Lo que yo veo, a través de los medios, es una circunstancia escalofriante. Cualquier cosa puede suceder en desmedro de los colombianos. Vamos para el más peligroso de todos los escenarios. Una suspensión que los deja armados, que deja el quehacer terrorista activado, que le mezcla tarjetones, que le mezcla una ilusión de paz a los colombianos, y que finalmente nada resuelve”, concluyó.
Se ampliaría Impuesto al Patrimonio para la Fuerza Pública
El presidente de la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes, el conservador Telésforo Pedraza, anunció que presentará un proyecto de ley que adicione al Estatuto Tributario la prórroga del Impuesto al Patrimonio hasta el año 2018.
Este impuesto, que fue creado de forma ‘transitoria’ en el 2002 por un decreto de estado de excepción, tiene como finalidad obtener recursos destinados a la fuerza pública y se le cobra a personas naturales y jurídicas, así como a sociedades de hecho, contribuyentes declarantes del impuesto sobre la renta que posean un patrimonio igual o superior a los 3.000 millones de pesos.
La vigencia de dicho impuesto, que ha sido prorrogada en varias ocasiones, debería caducar a finales de 2014.
Pero para el representante Pedraza, los recursos recaudados por este impuesto son ‘imprescindibles’ en la coyuntura que vive el país.
“La prórroga del impuesto permitirá a la Fuerza Pública seguir enfrentando todas las modalidades delincuenciales y reforzar la seguridad en nuestras fronteras. Sin el esfuerzo fiscal no serán suficientes los recursos para el sostenimiento de las Fuerzas Militares y de Policía”, sostuvo.
De acuerdo con el congresista, el impuesto al patrimonio se calculará de acuerdo al patrimonio líquido del obligado a partir de primero de enero del año 2015 y se liquidará de acuerdo a las tarifas establecidas en la ley 1370 de 2009.
Pedraza hizo el anuncio en desarrollo del debate de control político en la Comisión Segunda de la Cámara, donde se evaluó el presupuesto de las Fuerzas Militares y de Policía para el 2014.




