En febrero de 2012, el entonces candidato a la Presidencia de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (ACORE), brigadier general, Jaime Ruiz Barrera, escribió un artículo que por su vigencia actual e importancia, publicamos en este número del boletín de la Asociación.
Las altas Cortes pedirían perdón al pueblo colombiano???
– Quien lo creyera: la moral en alto está, en este momento, en poder de los terroristas y no del pueblo colombiano, ni de sus instituciones armadas!!! –
Las Altas Cortes, como cabezas visibles de este sistema judicial tan cuestionado y tan desprestigiado, deberían pronunciarse de inmediato y pedir perdón a la nación entera, por todo el daño que le vienen causando algunos de sus jueces y magistrados a la institucionalidad del país, al mismo pueblo colombiano y, en particular, a todos aquellos que nos defienden como miembros de nuestras Fuerzas Militares.
Para el futuro y el bien de Colombia, los distintos sectores de la sociedad civil: gremios, prensa, iglesia católica, ciudadanos comunes, entre otros, deben actuar de inmediato para desagraviar y rodear a nuestros heroicos soldados, que ante la indolencia e indiferencia de todos o de muchos, se convirtieron en las principales víctimas del poder Judicial.
Ellos y sus comandantes, constituyen el objetivo principal de una habilidosa estrategia de lucha, orquestada por la extrema izquierda, nacional e internacional, para causar su desmoralización y ganar así la guerra política que sistemática y exitosamente, vienen desarrollando en distintos estrados judiciales.
Nuestras continuas victorias en el campo de combate han disminuido notoriamente. Esa percepción de seguridad que antes existía, y de la cual nos ufanábamos y nos sentíamos orgullosos y tranquilos, también ha disminuido. Todo esto, léase bien, no es otra cosa que la gravísima resultante de esa persecución sin tregua que adelanta este torcido sistema contra nuestros heroicos combatientes.
Un ejército desmotivado y sin suficiente moral, pierde de inmediato su voluntad de lucha (instrumento vital para lograr la victoria) y aquí, o en cualquier otro lugar del mundo, termina fulminantemente derrotado.
Quien lo creyera: la moral en alto está, en este momento, en poder de los terroristas y no del pueblo colombiano, ni de sus instituciones armadas. Continuarán golpeándonos desde la otra orilla, en evidente alianza con algunos jueces de la República, grupos políticos simpatizantes, periodistas afectos, ONG nacionales e internacionales disfrazadas como organismos de derechos humanos, colectivos de abogados, países vecinos que los protegen, y muchos otros enemigos ocultos que desde la oscuridad los favorecen. Esta es una vieja estrategia política y de tipo militar, que los terroristas siempre han utilizado con singular maestría, cuando se les brinda, como ahora, la oportunidad de explotar el éxito alcanzando.
Triste y preocupante haber llegado a esta peligrosa situación, que desde hace algún tiempo se veía venir a pasos agigantados. No ha sido sorpresa para nadie.
La impunidad manifiesta contra todo lo que signifique la extrema izquierda, la falta de ética e inexplicable conducta de la mayoría o casi totalidad de sus funcionarios, la politización creciente y evidente, la ausencia de profesionalismo, la incapacidad técnica, el revanchismo, entre otros, y sobre todo, la total desconfianza que ha generado en el pueblo colombiano, impone una reforma contundente para eliminar de un solo tajo tanto vicio, tanta vergüenza y tanta ignominia.
Estos sí son unos verdaderos motivos para dar marcha atrás, y para que nuestras altas Cortes pidan, pública y gallardamente, perdón al pueblo colombiano. No es el ejército el que, según ellos, debe hacerlo por defender la patria.
Este otrora, tan reconocido y respetable sistema judicial, ha colapsado…!!!
Esto es lo que pienso como ciudadano y como Soldado de la Republica.
Brigadier General Jaime Ruiz Barrera
Reserva Activa Ejército Nacional
Miembro del Centro de Pensamiento Político y Militar




