Inaceptable sentencia. Condenan a un inocente

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Inaceptable sentencia. Condenan a un inocente

Por : Nelson Roberto Pardo Giraldo

 

Apreciados amigos y lectores hoy escribo estas palabras, con el corazón arrugado y el alma triste, de ver con total impotencia, como va en picada y hacia el abismo profundo, nuestra querida Patria. La sentencia proferida por la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, en contra de un hombre absolutamente inocente, es presuntamente absurda, incoherente, parcializada, ajena a derecho, ausente totalmente de la realidad procesal, amañada, torcida, contraevidente, y contraria a los principios de la justicia y el derecho.

Esta sentencia es un atentado a la dignidad, y en contra del Señor General Jesús Armando Arias Cabrales, quien ha sido condenado a 35 años de prisión, por haber cometido el “delito” de defensa de nuestras instituciones democráticas, de nuestra querida Colombia, y de los millones de ciudadanos de bien, de protección en sus vidas, honra y bienes, como lo estipula la Constitución Colombiana, cuando los criminales del M-19 se tomaron a sangre y fuego el Palacio de Justicia, en cumplimiento de las órdenes de Pablo Escobar su socio y ordenador, para quemar y arrasar con todos los expedientes que estaban en proceso de estudio, en cabeza de los magistrados correspondientes, para aprobar la extradición de los narcotraficantes; su misión era además, tomarse el poder en forma violenta. Por eso entraron asesinando a los funcionarios, trabajadores, y personal de la cafetería, y esta situación se convirtió en un infierno, en el que el desconcierto, el miedo, el fuego, el dolor y la muerte, fueron los componentes de esta acción terrorista. No fue nada diferente.

Este es un mensaje de desagravio, de respeto, de admiración y aprecio, de solidaridad, para usted mi amigo y también amigo de muchos años, de mi familia, de millones de Colombianos de bien, de miles de militares Colombianos, que le tienen un gran cariño y afecto, de los empresarios, de los trabajadores, del campesinado, de los agricultores, de los ganaderos, de los industriales, de los trasportadores, de los periodistas y del común de la gente, a quienes usted protegió los días y las noches, además por tener esa calidad de un ser humano extraordinario, integro, transparente, firme como el que más en sus convicciones y principios, de ser un católico a todo dar, de un esposo maravilloso, con su gran esposa Marta de Arias, de sus hijos y nietos, solidario con sus amigos del gran Ejército Colombiano y de las demás fuerzas militares, compañero fiel en momentos difíciles, solidario con su país, exponiendo su vida durante muchos años, en esa larga y brillante carrera militar, que lo llevó al grado de General de la República y Comandante General del Ejército.

Vuelvo al relato de esta tragedia nacional que después de dos días terribles, el ejército al mando del General Arias, lograron tomar el control del Palacio, que ya era solo ruinas y cadáveres calcinados. Durante el operativo de recuperación por parte de los miembros del ejército, una de las acciones fue impedir que hubiera más muertos y que las personas que no habían sido asesinadas por el M-19, se pusieran a salvo del ataque propinado por los terroristas. Después de este panorama y situación desoladora, intervinieron los organismos encargados de hacer el levantamiento de los cadáveres, el Instituto de Medicina Legal, la Dijin, etc. Esta labor se realizó sin el cumplimiento de algunos protocolos, para este tipo de situaciones. Por esta razón, muchos de los muertos fueron enterrados sin identificar, como NN en fosas comunes, en el cementerio del sur, otros en medicina legal, otros en la fiscalía. Pero como lo mencioné, se cometieron errores de procedimiento, en el que en algunas fosas aparecían los nombres de mujeres, cuando correspondían a hombres, hubo también cambio de identificación y nombres de algunos de ellos. Según un concepto de un experto forense de la Universidad Nacional, los cadáveres restantes de la toma del Palacio de Justicia, se encontraban sin exhumar en la fiscalía. Claro que no sobra advertir que esta situación la aprovecharon algunos para lucrarse económicamente, demandando al Estado. Sobre lo pertinente a los cadáveres no buscados aún, un Fiscal hace unos pocos días, afirmó que en este caso del Palacio de Justicia no habían desaparecidos. En la Condena se le acusa al General de la desaparición de 5 o 6 personas. Otra cosa muy distinta es que están sin ubicar en esas dependencias. Qué pasará cuando termine el proceso de identificación de esos pocos cadáveres que faltan.

Porqué la Corte se apresuró ahora, después de tener al General Arias 12 años preso, y no esperó al proceso de identificación de esas personas que faltan por identificar. Igualmente, porque se le acusa de ser el ordenador de la desaparición de estos, cuando no hay, ni puede haber, una sola prueba que dé, un solo indicio de esto. De que lo pueden acusar, de nada. Pero la condena sobre unos supuestos, si se surtió.

Paradójico que los terroristas estén hoy disfrutando de curules en el Congreso, otros ocupando cargos públicos, y para desconcierto de todos los colombianos, no han pisado un solo día la cárcel.

Qué situación tan delicada la que está viviendo Colombia, los ciudadanos de bien nos encontramos desconcertados, no hay horizonte alguno, no hay un rumbo claro, no se ve al Presidente de la Republica, actuando con medidas contundentes, en temas como el de Seguridad, en el que la delincuencia desbordó todo, tanto en las ciudades, como en los campos y sectores rurales lejanos, desprotegidos totalmente porque no hay autoridad, el narcotráfico está acorralando a comunidades enteras, los indígenas y algunos grupos de ellos, agrediendo a nuestros soldados principalmente, y el mando militar, no pronuncia una sola palabra. Este es el producto del funesto acuerdo de La Habana.

Un cartel de la Toga, al que cada día se vinculan más magistrados, que cometieron delitos para dictar sentencias amañadas, entre otros. Una diligencia de Indagatoria para el Presidente Álvaro Uribe Vélez, otro despropósito de esta pérfida justicia.

Finalmente, creo que debemos insistir en el referendo aprobatorio, cuyo camino de transito no es fácil, pero la buena voluntad de los colombianos lo podremos sacar adelante y exitoso. Ojala sea así.

Buscaremos igualmente en todas las instancias judiciales del país o en las internacionales, la revocatoria de esta tenebrosa condena al General Jesús Armando Arias Cabrales.

Un sentido mensaje de condolencias, por el fallecimiento en el día de hoy, de su querida Hermana Gisela Arias Cabrales.

 

http://www.lalinternaazul.info/2019/09/26/inaceptable-sentencia-condenan-a-un-inocente/

 

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