Por: Javier Contreras
Los colombianos parece que no hemos entendido la dimensión de lo que está pasando. Perdimos el único horizonte válido para evitar que esta epidemia, que nos tiene a muchos encerrados desde marzo, nos siga avasallando y, en muchos casos, haya hecho que muchos perdieran la batalla.
El anuncio, para unos tardío, para otros plausible, de la adquisición de 40 millones de dosis de vacuna contra el coronavirus, sin duda es importante, pero la indisciplina nos va llevando por el camino equivocado. Las medidas restrictivas impuestas por los gobiernos departamentales y municipales entran por una parte del oído y salen con la misma rapidez que llegan. La gente sigue en las calles como si no estuviera pasando nada. Andamos entre el egoísmo y la estupidez.
La gente no quiere entender que esta es una situación de vida o muerte. Pico y cédula, alerta toja hospitalaria, toque de queda, etc., son términos a los que nos vamos acostumbrando pero que no han sido suficientes para hacernos entender que estamos en un punto tan peligroso como crucial.
Las cifras lo dicen todo: en los últimos 8 días (19 al 27 de diciembre) se han presentado 103.551 nuevos contagios y 1.924 fallecidos por coronavirus en Colombia. Aterradora cifra. En este período se han presentado cifras históricas de contagio, ni en los momentos más difíciles de la pandemia. ¿Cuándo vamos a entender?
– Nuevos contagiados –
19 de diciembre: 13.990
20 de diciembre: 11.160
21 de diciembre: 10.845
22 de diciembre: 12.526
23 de diciembre: 14.233
24 de diciembre: 14.940
25 de diciembre: 14.941
26 de diciembre: 10.916
– Fallecidos –
19 de diciembre: 249
20 de diciembre: 207
21 de diciembre: 205
22 de diciembre: 251
23 de diciembre: 243
24 de diciembre: 280
25 de diciembre: 236
26 de diciembre: 253
Hace apenas unas semanas las cifras fluctuaban por debajo de los 10.000 casos nuevos, pero entre el 19 y 26 la constante es que todos los días están por encima de esa cifra e incluso bordean peligrosamente los 15.000 nuevos contagios.
Algo estamos haciendo mal. Y aunque podría decirse que el mundo va por el mismo camino y que el propio Bill Gates ha dicho que vienen momentos más difíciles a comienzos de 2021, es nuestra responsabilidad tomar conciencia para evitar no solo que nos contagiemos, sino que no seamos nosotros los que contagiemos.




