“Estamos haciendo, estamos trabajando y vienen unas soluciones en camino, pero quizás no a la velocidad que todos queremos”. Con esta frase inició su intervención en el foro de ACORE sobre salud, el general Javier Pérez, viceministro de Defensa para el GSED.
Pérez, quien estuvo de acuerdo en que la situación del sector es complicada, advirtió que uno de los principales factores que inciden en ello es el de la ingobernabilidad del sistema. “Un sistema en donde todo el mundo manda y nadie responde, es muy complicado”, aseguró.
“Tenemos que hacer una reforma a la ley del sistema de salud de las FF.MM.”, dijo Pérez, tras recordar que el déficit de las fuerzas en el sector salud, el año pasado, ascendió a 123.000 millones pesos, de los cuales 103.000 millones corresponden al Ejército.
Sin embargo, anotó, ese déficit quedará subsanado en los próximos meses, gracias a los aportes de las mismas fuerzas. Al respecto reveló que la Fuerza Aérea ya canceló los 10.000 millones de su déficit, en tanto que la Armada abonó 3.100 millones de pesos y se comprometió a conseguir los 5.900 millones que le hacen falta antes de junio.
Por su parte, dijo, el Ejército ya colocó 25.000 millones y antes de agosto quedará a paz y salvo.
¿Qué se está haciendo?
El funcionario se refirió a una serie de proyectos que se están adelantando y destacó, especialmente, la aprobación de los recursos para iniciar la construcción del Hospital Militar de Cali y para mejorar el dispensario de Ibagué.
“Estas obras comienzan este año, y se espera que los trabajos en Ibagué culminen en diciembre, mientras que el Hospital de Cali debe estar terminado el próximo año”, precisó Pérez.
De otra parte informó que se están estudiando algunas modificaciones en el subsistema, en asuntos que lo están impactando en forma dramática. En ese sentido se refirió al tema de los soldados profesionales y de sus familias, a quienes se acepta sin ninguna preexistencia cuando ingresan al sistema de salud.
“Eso nos está causando un impacto muy grande”, afirmó el oficial.
Pérez denunció también, como un asunto crítico, que por el hecho de que los usuarios no paguen cuotas moderadores, “tengamos una inasistencia a las citas médicas muy por encima del promedio de los sistemas de salud, entre el 15% y el 20%, situación que le está haciendo un gran daño al servicio”.
Y advirtió que no se pueden dejar perder los beneficios del subsistema de salud de las FF.MM: “Nosotros tenemos un plan de beneficios muy superiores al régimen común. Somos privilegiados con el subsistema que tenemos por la cobertura, y no lo podemos dejar perder. Es el tesoro más grande que nosotros poseemos”, aseguró.
“La única forma de no dejarlo perder, señaló, es administrarlo de una forma adecuada y poder, realmente, demostrar que con los recursos que nos faltan, o con los que tenemos, podemos ser muy eficientes en esa administración”.
En ese sentido citó como ejemplo el hecho de que el subsector de salud de las FF.MM tiene “una mayor cobertura de medicamentos comparado con el régimen común”.
En su exposición, el viceministro se refirió a los esfuerzos por lograr una integración funcional en materia de compras y contratos. “Ahora vamos en paquete las cuatro fuerzas, a hacer negociación con red externa, lo que ha impactado, en gran forma, el tema tarifario”, logrando ahorros significativos en esas negociaciones, explicó.
Admitió que existen grandes debilidades en la asignación de citas, problemas graves en el call center, dificultades para el acceso a algunos centros de salud y dispensarios que están ubicados en unidades militares; y complicaciones en la calidad de la atención.
Por otra parte reveló que las deficiencias en las salas de cirugía se han venido reduciendo sustancialmente por un plan de choque puesto en marcha en el Hospital Militar, aumentando la cantidad de cirugías en los últimos meses, reduciendo así la espera de los usuarios.
Otro de los puntos críticos y estructurales en el subsistema, admitió el funcionario, es el de los salarios de los médicos y del personal del sector.
“Nosotros nos quedamos atrás en temas tarifarios. Nuestros médicos se están yendo, se van permanentemente”, dijo el general Pérez, tras revelar que la semana pasada 26 médicos del Hospital Militar renunciaron por su situación salarial.
En consecuencia, anotó, “estamos mirando cómo podemos restructurar la parte salarial de nuestros médicos particulares y militares, quienes se están retirando apenas cumplen su tiempo de servicio, precisamente por la no competencia en el tema de salarios”.
Igualmente, el viceministro de Defensa, informó que se trabaja para superar las debilidades en compra de medicamentos, especialmente de alto costo o dirigidas a enfermedades catastróficas, que es el 80% del valor de todos los medicamentos del sector.
“Lo que nosotros queremos es que muchas drogas de las que nosotros usamos y no están controladas, pasen a hacer parte de las que el gobierno controla en temas de precios. Que la red externa tenga un control tarifario por parte del Ministerio de Salud”.
Estas actividades, explicó, se están haciendo a través de cinco mesas de trabajo que recientemente se establecieron entre el subsistema de salud y el Ministerio del ramo.
De otra parte, indicó que se está trabajando en el Plan de Carrera para todos los empleados del subsistema, de manera que sepan cuál va a ser su destino desde el momento en que ingresan al mismo.
“Los problemas no son fáciles, pero estamos trabajando en ellos”, concluyó Pérez, destacando que nunca antes el sector de la salud de las Fuerzas Militares había recibido tanto apoyo económico y a nivel de decisiones, como ahora con el ministro Juan Carlos Pinzón.




