Ante las múltiples denuncias recibidas por ACORE de parte de miembros retirados de las Fuerzas Armadas colombianas, en relación con el tratamiento arbitrario que en ocasiones recibían de parte de la Embajada de Canadá en Colombia, esta prometió revisar los casos en cuestión.
La situación empezó a registrarse desde mediados de abril del 2014, cuando llegaron a la presidencia de ACORE una serie de quejas sobre acusaciones que la Embajada de Canadá, estaba profiriendo como respuesta a la negativa de las solicitudes de visas a miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional para poder ingresar a ese país.
De inmediato el Departamento de Estudios Sociopolíticos de ACORE empezó a estudiar cada caso y encontró un común denominador en cada respuesta, era el de señalar a los oficiales de haber cometido crímenes de lesa humanidad y de ser violadores de los derechos humanos en nuestro país.
Llamó la atención que la Embajada canadiense solicitaba la hoja de vida de cada oficial en donde se identificara el momento de ingreso a la Escuela de formación hasta su retiro de la misma; de igual manera solicitaban documentos como: certificado de antecedentes expedido por la Procuraduría General de la Nación, certificado de antecedentes y requerimientos expedidos por la Policía Nacional y en algunos casos certificados por parte de la Fiscalía General de la Nación donde constara que no tenía investigación alguna.
Estos procedimientos provocaron que los afectados manifestaran su inconformismo y maltrato de parte de la representación diplomática canadiense en Colombia, quienes solicitaron de esta manera la intermediación y los buenos oficios de ACORE en este sentido.
Frente a lo anterior, el presidente de ACORE General Jaime Ruiz Barrera y la embajadora del Canadá en Colombia, Carmen Sylvain se reunieron recientemente y se logró que la Embajada reconociera que se cometieron errores de procedimiento al momento de evaluar las solicitudes y que revisará cada caso respectivamente.
De igual manera, la embajadora Sylvain indicó que su representación diplomática tiene la mejor disposición para apoyar este tipo de solicitudes y por ende mantener las mejores relaciones con todos los estamentos de las Fuerzas Armadas y de la sociedad colombiana.




