En el marco de las negociaciones para la terminación del conflicto armado con el grupo al margen de la ley, FARC, se realizó en Pereira, la Quinta Gira de Cooperación Técnica Sur-Sur, Reintegración: Reconciliación y Desarrollo desde los Territorios, a cargo de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), Unidad Administrativa Especial –
adscrita al Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE )- encargada de fortalecer la implementación de la Política de Reintegración
Este evento contó con la participación de invitados internacionales que pertenecieron a ejércitos irregulares de naciones como: Irlanda, Nepal, El Salvador, Guatemala, entre otros, y que por medio de la negociación se reintegraron a la legalidad en sus respectivos países.
El foro definió como objetivos:
- •Intercambiar experiencias internacionales en la reintegración de excombatientes de grupos armados ilegales.
- •Conocer prácticas, modelos y estrategias aplicadas en otros países en materia de reintegración.
- •Obtener insumos para fortalecer y consolidar la política de reintegración social y económica, que se implementa en Colombia.
- •Evidenciar las experiencias internacionales en temas de construcción de paz, relacionadas con el territorio.
La presidencia nacional de ACORE su junta directiva y seccionales, vienen procurando copar y participar activamente en los distintos escenarios en los que los intereses institucionales y relacionados con la seguridad y defensa nacional pueden llegar a ser vulnerados.
Presencia de ACORE
La Seccional de ACORE Risaralda a través de su presidente, Mayor (RA) Jorge Becerra Benavides, expresó su molestia con el manejo dado al durante el evento, adicionalmente indicó “los asistentes nacionales y de 35 delegaciones extranjeras, en un 99.9% se caracterizaban por ser radicales de izquierda y pertenecientes a partidos políticos afines al comunismo, este escenario hacía que se notara un tratamiento tendencioso en el manejo y desarrollo de los temas que allí abordaron”.
De otra parte por esta experiencia y otros escenarios relacionadas con este proceso de negociación con las FARC, como por ejemplo los distintos foros de víctimas realizados el año pasado, entre otros, podemos afirmar que estos espacios están siendo manipulados para convertirlos en réplicas del discurso y las peticiones que FARC han exigido desde La Habana.
ACORE también ha percibido que en estos espacios aquellas ONGs, fundaciones, asociaciones o individuos que luchan y producen propuestas para el bienestar de las instituciones y que defienden otro discurso enfocado en la legalidad, opuesto al de las FARC, al parecer no reúnen los requisitos para asistir o participar en estos espacios de paz y reconciliación.
ACORE expresa su inconformidad en relación con el manejo que se da en determinados espacios de discusión sobre los posibles acuerdos para la terminación del conflicto aramado con FARC, donde de manera excluyente los representantes de la Reserva Activa no pueden participar ya que se les impide su ingreso, como es el caso del evento en referencia realizado en Pereira.
Para ACORE todas las opiniones y posiciones conceptuales deben ser bienvenidas y atendidas en los espacios intelectuales que permitan de esta manera enriquecer con argumentos para la construcción de paz que se teje paso a paso en La Habana en beneficio del futuro del país.




