Capitán César Castaño Rubiano.- El aumento de la desaparición de militares y policías se presentó en los años 1997 a 2003, periodo en el cual se dieron los más graves actos de violación a los derechos humanos por los grupos armados al margen de la ley a las Fuerzas Militares.
En muchos de los casos que he conocido, he encontrado relatos comunes en los que se indica que el militar en el momento de su desaparición estaba de civil, disfrutando de días de permiso o de vacaciones, en desplazamiento por una vía o habitando transitoriamente una vivienda rural haciendo uso de su descanso, sin armamento, en total estado de indefensión. Vale decir que en su mayoría las acciones fueron cometidas por las Farc.
En tiempos del General Jorge Enrique Mora Rangel, en la época en que fue Comandante de la V División del Ejército, se publicaron entre 1997 y 1998, dos tomos del libro «Epitafio de los inocentes», en los que se relacionaban secuestros extorsivos de nacionales y extranjeros, homicidios agravados de soldados y policías fuera de combate, desaparición de miembros de la Fuerza Pública, incorporación de menores de quince años y desplazamientos, provocados por las Farc, Eln y Autodefensas. En tales libros, se describía el lugar donde se cometieron los hechos, la fecha, los responsables, la descripción de la acción delictiva y los bienes jurídicos vulnerados.
En 2000 siendo Comandante del Ejército el General Mora, publicó tres folletos (en diferentes idiomas) con las fotografías y las historias de los desaparecidos militares. De igual manera en diarios de circulación nacional se publicaron las fotografías de los militares desaparecidos con una breve reseña.
Con el tiempo, teniendo en cuenta la problemática del secuestro y la desaparición forzada para el país y de manera especial para las Fuerzas Militares, se diseñaron programas especiales para efectuar procesos de intervención particularmente con las familias de las víctimas. Incluso, hacia 2010, se publicó el «Manual de procedimientos para el personal secuestrado, liberado o rescatado y desaparecido de las Fuerzas Militares».
Hace poco con el fin de hacer un homenaje a la memoria de los militares caídos en acción, heridos en combate, secuestrados y desaparecidos, en el Museo Militar en Bogotá (Calle 10a No 4-92), se inauguró la Sala de la Memoria y la Dignidad «Sargento Primero Libio José Martínez Estrada», un espacio interactivo de reflexión en el que los visitantes pueden conocer entre otros, los relatos de familias de nuestros desaparecidos, y los objetos que pertenecieron a quienes permanecieron en cautiverio por largos años.
El nombre fue sido escogido para rendir homenaje a la memoria del Sargento Primero del Ejército Libio José Martínez Estrada, suboficial de nuestro Ejército quien sufrió durante casi 14 años el secuestro por parte de las FARC, para finalmente ser asesinado por sus plagiarios.
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