IMPUNIDAD: HERENCIA VERGONZOSA

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Almirante (RA) David R. Moreno M.

Es difícil entender como se ha llegado a despreciar y a manipular la justicia en nuestro país; el pisotear el orden jurídico colombiano y violar las más elementales normas del derecho siembran el caos y promueven el delito. Definitivamente la nefasta herencia de Santos con la famosa Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) lo único que está haciendo, además de polarizar aún más a los colombianos, es premiar el delito de quienes han causado tanto dolor y desangrado a nuestra nación. Hoy vemos con tristeza como la impunidad ante el delito se impone nuevamente pues se deja en libertad y no se extradita a quien debe pagar una deuda muy grande con la sociedad por sus delitos y execrables crímenes. Las fechorías no pueden ser protegidas ni premiadas; que vergüenza.

Se habla del respeto que debemos tener frente a la ley, pero como se puede pedir que en algunos círculos se respeten las leyes si el anterior gobierno despreció y desacató olímpicamente la voluntad del pueblo colombiano al desconocer el resultado del Plebiscito y no pasó nada; nos impuso su voluntad para favorecer los intereses de las FARC. Que nefasta herencia la que nos dejó el gobierno Santos. Sin lugar a dudas, en el país hay una ausencia total de Principios y Valores  y esto indiscutiblemente genera corrupción. Las personas al margen de la Ley y los que están en el borde entre el bien y el mal se han dado cuenta que el delito produce jugosos dividendos, pues infringir las leyes  en muchas oportunidades conduce a los más encumbrados niveles del poder, en este caso del Legislativo, como lo atestigua la presencia de los cabecillas de las FARC en el Congreso Nacional o los miembros del hoy supuestamente extinguido M 19 en la Constituyente de 1991.

El vandalismo por parte de quienes odian al sistema o de quienes quieren imponer su voluntad a la fuerza no se castiga, como es el caso de los recientes atropellos en la carretera panamericana y en algunas marchas promovidas por la oposición donde hasta han producido daños a monumentos históricos. Así como también la brutalidad generada por grupos de narcoterroristas donde sin piedad asesinan a servidores de la Fuerza Pública, a miembros del Poder Judicial o a ciudadanos del común, buscando amedrentar a las poblaciones o a las autoridades y obtener así mayores beneficios en las negociaciones de paz con el gobierno de turno. O el terrorismo que empaña a algunas de nuestras universidades donde individuos encapuchados y agazapados en los entes educativos utilizan bombas molotov o papas bomba para hacer daño a la sociedad o a la Fuerza Pública y cuando son capturados algunas Organizaciones presionan por su liberación; todo esto es impunidad y templos del conocimiento se emplean para generar caos.

Pero cuál va a ser el verdadero impacto de la decisión de la justicia paralela al dejar libre a alias Jesús Santrich? Indiscutiblemente habrá efectos nocivos que afectarán a Colombia, tanto a nivel interno, como externo. El más inmediato es el triunfo, si se puede llamar así, del narcotráfico frente a la ley, de la victoria de la impunidad frente a la comisión de delitos, de la pérdida de confianza de los ciudadanos para denunciar los crímenes, de la confirmación de la permeabilidad de la justicia, así como también la perdida de la esperanza de unos resultados positivos con el famoso proceso de paz. Entre las afectaciones externas se tiene posiblemente la descertificación del gobierno americano, donde los recursos externos para combatir el narcotráfico no llegarán, favoreciéndose así esta actividad criminal; muchos productos de exportación dejarán de llegar a los mercados internacionales y se perderán muchos puestos de trabajo especialmente a nivel industrial y agrícola; se afectará la cooperación judicial internacional para combatir el delito transnacional y a los colombianos se les estigmatizará en el extranjero; y por su lado la izquierda colombiana continuará festejando la decisión de la JEP como un triunfo contra la oligarquía.

Es paradójico observar cómo se produjo a nivel nacional y especialmente en algunos medios de comunicación, un movimiento sin precedentes cuando recientemente le retiraron a unos abogados la visa de los Estados Unidos, sin considerar que cada país en el planeta es soberano en permitir o no la entrada de cualquier persona a su territorio, así como hubo un gran despliegue informativo frente a la muerte de algunos miembros activos o ex miembros de las FARC en circunstancias que deben ser objeto de investigación por parte de las autoridades legítimas, pero no sucede lo mismo cuando se asesina a un líder social, o cuando un francotirador o un terrorista asesina a sangre fría a un servidor público. Que nos pasa? Es que los servidores públicos o los líderes sociales están para que los asesinen? Donde está la justicia colombiana? Donde está la opinión pública?

Esta indiferencia nos va a costar muy caro. Los que tienen algo que perder no se quieren dar por enterados frente al mañana que deberemos enfrentar. Ojala que no tengamos que arrepentirnos en un futuro cercano por la pereza mental que permitirá llegar al poder al marxismo disfrazado de socialismo siglo XXI. Acordémonos de importantes lecciones de la historia mundial, como es el caso de Alemania, donde el señor Hitler fue elegido democráticamente por una minoría, pero al fin y al cabo fue elegido y causó millones de muertes. Permitiremos que nos pase lo mismo? Ya sucedió en Bogotá donde una minoría eligió a un miembro del M 19. Leamos las conclusiones del Foro de Sao Paulo para comprender cuál es el camino que busca la izquierda mundial para llegar al poder en nuestros países. Que le vamos a dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos? Pensemos en Colombia.

Encontré en las redes sociales una frase de autor desconocido que nos pone a pensar profundamente: “Que Pablo Escobar construyó su propia cárcel? Eso no es nada, las FARC diseñaron su propio Tribunal para evitar ir a la cárcel”

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Un comentario

  1. Señor Almirante, mis sinceras felicitaciones por su acertado escrito. Las lucha es dura, y la oposición cuenta con poder político, poder armado y una inmensa riqueza. Por eso Márquez y Timochenko, decían: vamos por el socialismo y por el poder.

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