IMPARCIALIDAD FRENTE A DESMANES O ABUSOS

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

Por: General ® Luis Ernesto Gilibert Vargas

Que el ser humano está predispuesto a cometer abusos o desmanes es una realidad, a lo largo de la historia hemos observado como los detentadores del poder, la ley y la autoridad, son propensos al despotismo que fácilmente puede conducir a injusticia; no es fácil lograr imparcialidad y mucho menos mesura frente a la necesidad de hacer justicia, aplicando correctivos ante errores o desacatos a las normas, leyes y preceptos. Esta situación de excitación altera la paz y orden ciudadano, poniendo los representantes de la autoridad en desventaja a la hora de evaluar sus actuaciones, en materia de control ciudadano y lucha frente a la delincuencia.

Recomienda la tradición que los representantes de la autoridad, deban ser formados y capacitados para encarar este tipo de situaciones con templanza, sabiduría, ponderación, mesura a más de formalidad, tarea nada fácil si consideramos que en muchas ocasiones, deben atender personas salidas de control o impelidas de intereses, donde la violencia es perentoria y parte de una estrategia, donde se busca precisamente desplazar de su zona de control a los servidores públicos, para sacar de esa actuación grandes ventajas en otros estadios, muy ajenos al momento provocado con fines específicos y predeterminados. Estas salidas de control tiene un costo para las personas, grupos e instituciones, razón de los ingentes esfuerzos realizados por el mando, las autoridades y el mismo alto gobierno, para capacitar, equipar e instruir hasta la saciedad estos hombres que en solitario o grupo, deban avocar momentos de verdad sustentados en la provocación , agresión y desafío; pero cuando falla la instrucción y preparación, por ser parte inherente al ser, siempre, siempre, se debe investigar buscando aclarar hasta la saciedad la esencia de los hechos y su desarrollo, sancionado penal o disciplinariamente en caso de comprobarse elementos y actuaciones   que conduzcan a tales extremos, por fortuna para el país, los miembros de la fuerza pública que incurran por acción u omisión, en situaciones como las contempladas, son objeto de serias investigaciones y ejemplares sanciones, para satisfacción de la ciudadanía.

Pero cuando las cosas tiene el sello de la moneda y son miembros de la fuerza pública los irrespetados, agredidos y vilipendiados, cuando no muertos, como hemos podido observar en medios de comunicación, quien hace las veces de acusador ¿porque los servidores públicos asistentes a estos eventos, no van por convicción ni ideología, solo cumplen un deber en defensa del orden y bienestar colectivo, para recibir agresiones, insultos y recordemos, mucha veces han sido secuestrados, situaciones nunca soñadas en nuestro ámbito patrio, ¿eso quien lo paga?, ¿a quién sancionan,? ¿dónde está la equidad?, donde quedaron sus derechos humanos y donde la justicia, invocamos y pedimos imparcialidad frente a desmanes y abusos.

Tambien te puede interesar

¿Aviones de la FAC operando sin seguro?

En entrevista en Contexto Ganadero, el General (R) Guillermo León León, excomandante de la Fuerza Aérea Colombiana, conversa sobre la preocupante situación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *