Por: Capitán Jorge Armando Landinez Mayorga
La memoria histórica adquiere relevancia a principios del Siglo XX como respuesta a la crisis de identidad por la que atraviesan los nacionalismos en Europa, en especial el caso francés que padeció la decadencia de sus símbolos y tradiciones patrias, enfrentándose más adelante a los cambios provocados por la Segunda Guerra Mundial; este panorama influyó enormemente en la forma de pensar, sentir y proyectar la Nación (Corradini, 2006).
Prueba de esto, fue el nacimiento de una nueva corriente historiográfica denominada los Annales Franceses, que propendió por dejar a un lado la construcción de la historia monumental, basada en ilustrar los acontecimientos políticos y económicos más importantes de la humanidad; para tomar como objeto de estudio aquellos procesos y estructuras sociales que hicieron parte de las manifestaciones e intereses de la comunidad francesa, enfocándose en la generación de múltiples representaciones sociales, culturales, musicales, deportivas y arquitectónicas, como punto de partida para cimentar una identidad nacional más plural y heterogénea, donde todos tuvieran cabida (Corradini, 2006).
Por tal motivo es importante resaltar que existe una marcada diferencia conceptual entre Historia y Memoria Histórica. Cuando se habla de Historia se hace referencia a la disciplina que busca estudiar el pasado de la humanidad a través de un método de investigación, con el propósito de explicar de manera objetiva y cronológica un acontecimiento. La historia se preocupa en su oficio investigativo por consultar, indagar, contrastar y criticar las fuentes, su naturaleza la lleva a desvirtuar todo aquello que no pueda probar o argumentar (Corradini, 2006).
La Memoria Histórica pretende interpretar hechos del pasado tomando como base recuerdos, testimonios, escritos, imágenes o lugares, que hacen de su objeto de estudio algo meramente subjetivo (Corradini, 2006). Esta construcción histórica del pasado se caracteriza por estar cargada de intereses, carecer de análisis y critica de fuentes, ya que considera cada expresión humana como algo sagrado, original e irrepetible. Es así, como la memoria histórica sirve de canal para difundir los relatos de las voces que no han sido escuchadas y se resisten a ser olvidadas, auspiciando la reproducción de un pasado parcializado e idealizado (Mitre, 2001).
En ese orden de ideas, el papel que va a desempeñar la construcción de la memoria histórica del conflicto armado en Colombia será vital para alcanzar escenarios de convivencia y reconciliación nacional, pues a través de ella se puede lograr el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación que poseen todas las víctimas. El deber de memoria es una responsabilidad que atañe al Estado y a la sociedad en su conjunto, pues permite recordar para no olvidar, aquellos hechos lamentables del pasado, que no se quieren volver a repetir (Medina, 1999).
Cabe señalar, que la memoria histórica del conflicto armado debe propender por convertirse en un elemento unificador, incluyente, plural, imparcial y de responsabilidad social, donde converjan todas las voces, testimonios y anécdotas de este proceso de violencia, que durante años ha enlutado a los hogares colombianos. La construcción de la memoria histórica debe propender por la reconciliación y convivencia de los ciudadanos, elemento fundamental para conducir al país por un horizonte de paz, democratización y progreso (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).
Bibliografía
Centro Nacional de Memoria Histórica. (28 de 01 de 2014). Centro Nacional de Memoria Histórica. Recuperado el 03 de 06 de 2015, de http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/somos-cnmh/que-es-el-centro-nacional-de-memoria-historica
Corradini, L. (15 de Marzo de 2006). La Nación. Recuperado el 15 de 10 de 2015, de La Nación: http://www.lanacion.com.ar/788817-no-hay-que-confundir-memoria-con-historia-dijo-pierre-nora
Medina, M. C. (1999). Comisiones de la verdad: Guatemala, El Salvador, Sudáfrica. Perspectivas para Colombia. Bogota, Cundinamarca, Colombia: La Carreta. Recuperado el 20 de 10 de 2015
Mitre, A. (30 de 01 de 2001). Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales. Recuperado el 20 de 10 de 2015, de Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales: http://cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Mitre.pdf






Un comentario
10 septiembre 2019
Boletín No. 34 Acore Flash
LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN UN ESCENARIO DE CONSTRUCCIÓN DE PAZ
Capitán Jorge Armando Landinez Mayorga
COMENTARIO JUAN GARCÍA
La historia, es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de sucesos del pasado, tradicionalmente de la humanidad. Se trata de la disciplina, que estudia y narra cronológicamente los acontecimientos pasados. Incluso, es la narración de cualquier suceso, en los que pueden tener sucesos imaginarios y mentiras. Historia y memoria nacen de una misma preocupación y comparten el mismo objeto: la elaboración del pasado.
Debemos tener en cuenta, el carácter plural de la memoria repasando quién, qué, cómo y cuándo recuerda y olvida.
La obsesión de la memoria histórica de nuestros días, que pretenden escribir los socialistas, tiene una inmensa influencia subjetiva. Se pretende escribir una falsa experiencia de los sucesos, en un país deformado por la violencia, el crimen y el narcotráfico y aterrorizado por el socialismo y sus grupos armados de apoyo, que pretende borrar las tradiciones y fragmentar los hechos, para presentarse como víctimas del estado y como los nuevos héroes de la sociedad. Es lo que pretende el CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. ¿Qué podrán escribir de memorias de guerra y dignidad unos criminales, que gracias a un gobierno, que cohonestó y fue un “mecenas” por excelencia, de los narcoterroristas de las Farc?
En el discurso de entrega oficial del informe general ¡Basta Ya!, en uno de sus apartes escriben: “Estamos cumpliendo un mandato de ley, pero sobre todo estamos llevando a cabo una responsabilidad ética y moral particularmente frente a las víctimas”
Pero en la realidad, vemos y observamos otra cosa. No se ha reparado a las víctimas, no han sido tenidas en cuenta en muchos de los foros organizados, en los que son invitadas las víctimas del “paramilitarismo,” pero es muy obvio el menosprecio e indiferencia con las víctimas de las Farc, especialmente las mujeres integradas en Rosa Blanca; mujeres reclutadas cuando eran menores de edad, unas niñas, maltratadas y violentadas sexualmente por las Farc, son ignoradas, perseguidas y reciben constantes amenazas de muerte. Este sólo tema nos indica las pretensiones de ¡Basta Ya!
Los medios enmermelados, no cesan en manifestar, que las fuerzas del orden y algunos gobernantes, tiene miedo a la verdad. Pero lo que hemos podido apreciar, es un deseo infinito por parte de grupos de abogados, ambiciosos del enriquecimiento con los dineros de las arcas del estado. Entre más víctimas y denuncias, así sean falsas, mayores ingresos.
El señor capitán Landinez Mayorga en uno de sus apartes anota: “La Memoria Histórica pretende interpretar hechos del pasado tomando como base recuerdos, testimonios, escritos, imágenes o lugares, que hacen de su objeto de estudio algo meramente subjetivo (Corradini, 2006)”. Es el temor que percibo y aprecio con “Basta Ya”; van a escribir una historia, desde el punto de vista subjetivo, buscando como la JEP, favorecer el socialismo y sus grupos armados y condenar al estado y las FF. MM. Hay que tener mucho cuidado con la historia cuando es mentira subjetivamente encuadernada.
Personalmente, no creo que la construcción de la memoria histórica traiga reconciliación y convivencia entre los colombianos; por el contrario, abrirá heridas sanadas y habrá más polarización entre el sufrido pueblo colombiano.
La historia del pueblo colombiano, la podemos leer en el epitafio de sus tumbas y en el herido y destrozado corazón de sus padres y hermanos y de todos sus amigos, que puedan contar parte de la vida de cuando los conocieron.