Integridad y constancia, características de un hombre de valor

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Ser tripulante de vuelo es una de las misiones más apasionantes y gratificantes que se desarrollan en la Fuerza Aérea Colombiana, el Técnico Segundo Ramírez, es Ingeniero en Electrónica, su especialidad en la Institución es Electrónica Aeronáutica con la Subespecialidad de Armamento Aéreo y pertenece al curso de escalafonamiento 01, graduándose como Suboficial de la Escuela “Andrés M. Díaz Díaz” en diciembre de 2005.

Desde 2012 y hasta 2019, se desempeñó como tripulante de vuelo del helicóptero Huey II, y actualmente ocupa cargos de armamento aéreo, en el que maneja equipos para el desarrollo de las misiones aéreas. En su dependencia, junto a sus compañeros de trabajo, aporta a diario con su profesionalismo, para defender la soberanía del territorio nacional.

Trabajar con la Fuerza Aérea Colombiana se convirtió en la mejor oportunidad de su vida, logrando alcanzar muchos sueños, como el de tener una hermosa familia, terminar su carrera profesional, lograr experiencias únicas al poder visitar países como Israel mientras se capacitaba en la parte técnica de aeronaves, y en ejercicios internacionales, experiencias extraordinarias que lo han motivado a seguir trabajando, con esfuerzo y sacrificio, junto a su familia aérea, como él la define, logrando con su trabajo un aporte a la seguridad del país.

El Técnico Segundo, también nos contó sobre su vida personal y compartió con nosotros uno de los momentos más difíciles por los que ha pasado, y es que a sus ocho años, debió afrontar la pérdida de su hermanita de tan solo dos, logrando superar esta dolorosa experiencia, a pesar de la tristeza que quedó en su casa, vio como la señora Libia, su madre, se convirtió en el pilar de su familia, y con mucho esfuerzo junto a su padre, José Helmer, lograron sacarlo adelante al igual que a su hermana Dayan.

En cuanto a su vida familiar, conoció a su esposa hace 13 años y hace 9 están casados, agradece a Dios por sus hijos, Manuela de 7 e Isaac de 2 años, su mayor regalo; lleva 15 años laborando en la Base Aérea de Palanquero, unidad militar a la que le tiene un cariño especial, ya que en ella ha obtenido una amplia experiencia en el ámbito profesional y personal.

Una de sus más grandes metas es culminar su carrera militar llegando hasta el grado más alto de la suboficialidad, Técnico Jefe de Comando, y continuar aportando a las operaciones de orden público con diferentes equipos, además de poder alcanzar las 3000 horas de vuelo.

Finalmente, su más grande deseo, es que algún día pueda ver que el país alcance un nivel de tranquilidad en el cual los niños y jóvenes puedan tener un lugar placentero donde crecer; de igual forma, se siente con la satisfacción del deber cumplido al portar orgullosamente su uniforme, disfrutando de cada una de las experiencias que lo han hecho madurar y crecer militarmente, porque sabe que algún día no muy lejano, ya no podrá lucir su uniforme, solamente recordará lo especial y gratificante que fue para él y su familia pertenecer a su Fuerza Aérea Colombiana.

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